Inma Pelegrín. Primera Enseñanza.

INMA PELEGRÍN

PRIMERA ENSEÑANZA

El globo se dirige,
en su ascenso imparable,
camino al firmamento.
Como si adivinara el recorrido
se balancea, toma
recodos transparentes en el aire.
Arrastra tras de sí
la cuerda que lo uncía,
se aleja y disminuye
hasta hacerse invisible.
Su determinación no entiende de nostalgias.
En la esencia del helio sólo hay libertad.

Atrás quedó la feria con un niño
que, al volver la cabeza, recibió,
de su mano vacía,
la primera enseñanza.


CRACK

El vaso resbaló.
Quebró con su estallido
una conversación irrelevante
llenando de pedazos de cristal,
de ruido y de reproches la cocina.

Con el firme propósito
de eliminar los restos del naufragio,
meticulosamente,
barrimos y fregamos las baldosas.

A pesar de que es mucho
el tiempo transcurrido, desde entonces,
todavía me asombran las esquirlas
que, hirientes, en las suelas aparecen.
Acechan, contumaces, nuestros pies
ocultas bajo el zócalo.

Entre tanto, el rencor afila sus aristas.


MATERIAL DE DERRIBO

La casa se deshace
bajo el peso del tiempo
y ya no queda nada -o casi nada-
salvable en su interior.
Unas cajas, tan sólo,
con trastos que indultar del cataclismo.

Una de ellas contiene una muñecas
vestidas de una moda incomprensible
como si, con las prisas,
se pusieran la ropa equivocada.

Su dueña las dispuso para el viaje
de forma cuidadosa.
Ordenadas y juntas, de este modo,
se les ve asustadizas, obedientes.

Despeinadas y sucias, sus sonrisas
tienen una belleza que no entiendo.


FOTOGRAFÍA

Hasta aquella mañana
azul y luminosa del retrato
la nieve consistía
en pequeñas partículas de corcho
con las que recubríamos
de blanco, en Navidad, nuestro belén.

En la fotografía que contemplo
y que hicimos, entonces,

para guardar el día y el paisaje
recién inaugurados,
inofensiva empieza una batalla.

Mis hijos son pequeños y sonríen
en pijama cubiertos por abrigos,
como si no existiese otro horizonte,
como si sus sonrisas
hubiesen detenido la mañana
y las bolas de nieve
no terminasen nunca de caer.


BIOGRAFÍA

DIARIOVOZ.REVISTA DE LITERATURA

Inma Pelegrin nació en Lorca en 1969. Es licenciada en Filosofía y Ciencias de la Educación. Forma parte de la asociación poética Espartaria y, con ellos, ha participado en las antologías Diez de diez (poesía) y La ciudad de los escudos (narrativa).
Recibió el Premio Internacional de Poesía Gerardo Diego en 2007.
Ha publicado Óxido (ed. Pretextos 2008) y \”Trapos sucios\” (Tres Fronteras 2008).
Colabora con el portal educativo y de divulgación artística en Internet Contraclave.


MARCELO GATICA BRAVO

Selección de Poemas ( Marcelo Gatica Bravo)

PETRAE
Aspirar piedras es masticar la tierra,
país de paisaje y de imagen.
Tendí un cuaderno al sol y floreció,
en gotas telúricas
La contaminación ha mudado el parque.
Los cipreses se oxidan como mondadientes en un cine.
Juventud instan – tánea, en látidos endeclinables.
Salta cordi, cordia, corazón.
Aún los remolinos se enjuagan en viento,
Y la rueda de moler se recicla en arena de piedras.
Alguien entra y deshoja las alas de un libro.
ARTE POÉTICA
Y la arena cesó de tronar.
Helarte por el arte
El arte por helarte
Es dividir el lenguaje por cero
Es multiplicar soles de agua
Es esculpir en cáscaras de papel
Nos elevamos por sobre cuadriláteras esferas.
Y el arte gélido
No hay palabra ni carne sólo piel.
Artista ventrículo de hologramas
Y el arte de enredarte
porque los laberintos están de moda
como una sin –fonía atómica.
Pararte frente a una pintura
es decir,
frente a un pájaro en un túnel sin ojos
el porqué de enredarte
de mirarte
de embrionarte
de volarte
de intoxicarte
de arrastrarte
como un sol en capullo
como una mariposa de arena
como un verso de polvo
mariarte como si el arte
fuera un péndulo de agua
y pretendo succionar el viento
y el tiempo
introducir un pétalo
solar como si la palabra
se derritiera
Sol solo sombras
AÚN CERO
Aun creo, que la poesía
se ha convertido en el espejismo de un grupo de ciegos
PRELUDIO
Yo miré todas las obras que se hacen debajo del sol;
y he aquí , todo ello es vanidad y aflicción d espíritu
Eclesiastés 1:14
Si el lenguaje reflejara
lo que realmente pienso,
todo estallaría.
Creo que la fuerza de la gravedad
es una ilusión matemática.
Entonces propongo:
Un estallido de imagen,
Elevarme
por sobre águilas metálicas,
sumergirme en nubes boreales
y arrancar los ojos del cielo.
Sólo si la palabra reflejara
lo que realmente pienso.
NOTAS A PIE DE ÉFESO
(Fragmentos)
Fragmento IX
El hombre sigue siendo el ser más parecido al agua.
Fluye por la realidad de un extremo a otro
y cuando cree haber construido una obra se evapora.
Sin embargo por algo misterioso la vida sigue fluyendo en él.
Fragmento: Capítulo IV: I: VI
Cuando vivimos la polifonía de voces.
Las coordenadas tienden multiplicarse y como ondas,
cada vez se hacen más impalpables.
Desde una jaula un preso nos sacude;
nos lanza hacia lo disperso, nos lanza hacia las repeticiones,
nos lanza hacia fuera, hacia lo múltiple,
hacia el fragmento, hacia el retazo de mapa olvidado.
No confundirse, el amor se lanza en un verso, en un cuerpo,
en un espíritu, en una coordenada que soporta
lanzarse hacia la realidad de un día fracturado.
Fragmento Capítulo V: XIV – XV
Hay tanta distancia entre caminar sin espacios
y caminar cancelando el tiempo.
La condición para dejarnos perplejos
es que ya no hay límites para dar el siguiente paso.
Ya todos lo sabíamos.
Hemos aprendido muy bien la lección de Historia.
Cerrar los ojos
y abrirlos en el momento exacto de una foto
Fragmento XVI – XXI
A pesar del mareo cotidiano de los periódicos,
las imágenes estallan en el vacío omnipresente de un segundo
y el vértigo que produce el tambaleo incesante
de la red en palabras que apenas nacen mueren.
Busco la frecuencia de naufragio
sin la silueta de la sirena muda.
Busco la frecuencia, respiro profundo
y escucho como aletea mi corazón
con la sintonía de un inadvertido pájaro en vuelo.
Fragmento Capítulo VI: XIV
Creo que el opio más certero es la ausencia de verdad.
Maquillamos con un lenguaje de sirena muda,
evadiendo; secuestrando
el espejo que devela nuestra trayectoria.
Quizás la táctica sea precisamente perderse en la máscara
en la vitrina, en la actuación;
confundirse en la masa, en la imagen.
Quizás eso sea lo más verdadero.
Solo restaría romper el espejo y nacer de los fragmentos
Fragmento XVI
La fe posee una misteriosa naturaleza líquida
que en ocasiones evaporamos
pero que emerge con tanta fuerza
que con sólo una gota apaga cualquier intento de infierno.
Los ojos tienen la manía de embriagarse al contacto de l
imagen; se distancian del oído, del corazón
que ya no late con ciertas palabras vitales.
Fragmento de la última palabra
Hay palabras
que con sólo pronunciarlas trastocan la materia,
completan la escena;
de algún modo
el sonido que producen
devuelve a la realidad parte de su origen.
ICTUS I
Hay peces que deambulan en un mar infinto y se pierden
entre las corrientes marinas del tiempo.
Hay otros que se elevan por sobre las columnas del viento
y surcan el cielo como pájaros de aire.
Muchos perdieron la memoria,
todos en un pasado fueron hombres.
EL DESIERTO DE LAS CÁMARAS
PRIMERA MIRADA1( a Asur)
Cámara en mano
se busca el fragmento preciso,
un trozo de carne de exhibición.
Desde países de telediario
la imagen se multiplica en las redes
en los gráficos que poco o nada
tienen que ver con lápices y columpios.
Mientras,
un niño soldado lanza una botella vacía
pensando recuperar
las montañas o alguna camiseta de Mesi.
OCTAVA MIRADA
Un anciano me dijo que todas las escuelas
tenían que construirse a la orilla del mar.
Hay que aprender a palpar con los
ojos la dimensión oceánica de las horas.
Hay tan poca distancia
entre una prisión, y un libro
como entre la mano y el látigo.
Hay escuelas
especialistas en decapitar
sueños oceánicos,
mareas que trastocan
todo tiempo y todo espacio.
Un ejército para una fábrica,
una fábrica para un ejército.
Las reglas son claras,
hay que tener comprensión lectora.
El anciano insiste
Si las escuelas no habitan a la orilla del mar
Busca el cielo que es lo más parecido.
Rompe el techo y cambia los muros por ventanas
Ventanas a la izquierda, ventanas a la derecha
Y que en el techo quepa todo el cielo del mundo.
III.-
A Aidé Órtiz
La profesora se declara muda,
sufre de secuestro voluntario.
Se cansó de la máscara de payaso en el colegio
y de ver a la deriva
los molinos del Quijote
en los ojos de sus alumnos.
Se cansó
de vivir con un Sancho
que lo único que hace es hablar de fútbol.
VI.-
¿Cuántas almas ha envenenado o
ha dejado confusas o empequeñecidas
para siempre una maestra durante su vida?
Gabriela Mistral
El orientador me devaluó
mi café crepúsculo.
Me dejó muy clara
la instrucción
Las pruebas con alternativas
son la mejor manera
de fugarse
de los horrores escriturales
denuestros cavernícolas.
RESERVA DE HUMUS
II
El árbol se conoce por los frutos.
Es cierto que además se le puede
conocer por las hojas.
Pero el fruto es desde luego,
la señal esencial.
Søren Kierkegaard
Pablo Pávez lee con las manos, en el metro, en la escuela; cuando ve un partido de fútbol piensa cómo enseñar Descartes y Foucault a sus alumnos. Las estrategias entre el fútbol y la filosofía debieran ser investigadas dice. Escribe o intenta reescribir como poemas los jeroglíficos del tiempo de Heidegger y las vueltas de carnero de la palabra que aparecen en Derrida. Sospecha de todo los discursos, pero por sobre todo le tiene manía a la letra chica, aquel lenguaje que adorna los tarros de comida. El exceso de azúcar y conservantes, los nombres ilegibles, los diminutos porcentajes estampados en los lácteos. Los químicos son como los economistas, pululan por un mundo imaginario devastando el real – dice. Pablo cree a pie junto en la filosofía para niños, e insiste con la manía salomónica que debajo del sol no hay ninguna novedad, que el hombre es hecho de segundos, y al mismo tiempo, cree en que el tiempo va al revés, como un círculo, nunca en línea recta. Pretende llevar a todos sus alumnos un día a una gran caverna, quitar todos los cables luminosos, quitarse los ojos y tornar al tacto de las manos, y luego después de una la pausa gris, tornar y ver en cámara lenta el milagro cotidiano del primer suspiro de la tierra al despertar.
III.-
René López está consciente que todo fluctúa; todos los tiempos en un tiempo dice. Afuera hay mucho viento, adentro hay remolinos paralíticos. Cuando los héroes permanecen estampados como mercancías cuando los dioses cayeron y nos arrojaron al borde del mar sin mar. RenéLópez se echa en un roble luminoso, sumergido en las raíces de un evangelio sin contornos de tiempo. Luego de hacer clases de música. En el regreso a casa escucha silentes arpegios: voces, luciérnagas, manos invisibles, un murmullo oceánico que traduce – sigue habiendo espacio aunque no haya tiempo. René López, se lanza al camino, al laberinto misterioso de las horas, del tiempo, de lo que no puedo contener, del movimiento terráqueo de la calle, del auto, la bicicleta, la vereda cruzada por un par de niños. Resucita el oído en la lluvia, en la gota, detecta una voz de piano salomónica en una muralla anónima. Se lanza a caminar sin reflejos frente al pájaro, la sombra del gato, el gesto. Se lanza a los minutos y abre la tarde; hojas crepusculares donde todo huele a génesis. Rene López insiste en caminar con los ojos cerrados, con el corazón tatuado en el brillo de la oscuridad.
LA ERA DEL NO TODAVÍA
Ilusoriamente todo se fabrica bajo el cielo de los ciegos.
Usan una lengua cuánticamente jurídica
que está extrayendo
toda la reserva de palabras de los océanos;
y como ballenas azules somos capturadas
en algún menú de ciencias exactas.
Y cuando pareciera
que iremos a la plaza a levantar guillotinas
se han tragado toda el agua
de nuestros ojos
que confundidos miran hipnotizados
como espejos
los precios
entre los maniquís de una vitrina.
CRUCE III
En dos segundos
volverá a respirar
el Ojo,
quise decir, nuestras entrañas
Sólo a un metro para despertar.
α) Los minotauros son animales aparentemente extintos. La calle se ha vuelto un laberinto peligrosamente extenso. El vértigo se palpa en ciertas ciudades de cemento. Abrir la puerta es lanzarse en paracaídas en un túnel sin ojos, pero el roce del aire nos recuerdaque aún laten nuestros sentidos.
Ω) Una especie de espejismo verde, nos trastoca la retina. Sácate los ojos sino seguirás viendo lo mismo. La distancia que hay ante lo próximo, es como del hueso a la mano. Es decir, aquella sombra estadística del otro.
α )( Ω Mientras escucho el diminuto reclamo del eco de un minotauro en miniatura.
CRUCE XIII.-
Existe un cruce intacto
entre la causalidad y la casualidad.
Hay distancias insospechadas
entre la mano y el Ojo.
La mano respira frente
a ciertas señales.
La piel desdobla las fronteras del cuerpo
y en un momento se ve claramente
la puerta del viento.
Es decir,
la condición necesaria
para nacer de nuevo2.
Referencias Bibliográficas de los poemas
1.- “Petrae” ( Taller Literario,Santiago de Chile, Ediciones UMCE, 2001)
2.- “ Arte poética” ( Atrio-poético, Santiago de Chile, Ediciones UMCE, 2003)
3- “ Preludio” ( La Hora Sagrada, XII Encuentro de Poetas Iberoamericanos, Salamanca, Fundación Salamanca,2010)
4.- Notas a pie de Éfeso: “Fragmento IX”(Ibíd)
5.- “Fragmento Capítulo IV: I: VI” ( Ibíd)
6.- “Fragmento Capítulo V: XIV – XV”( Ibíd)
7.- “Fragmento XVI – XXI”( Ibíd)
8.-Fragmento Capítulo VI: XIV”( Ibíd)
9.-Fragmento XVI”( Ibíd)
10.-Fragmento de la última palabra” ( Ibíd)
11.- “Ictus I”( Antología, Poesía para un existir,Badajoz, España, 2010)
12.- El desierto de las cámaras: Primera mirada” (Poemas identificados en el libro de pintura Los Nadies de Antonio Soto, Córdoba, España, 2013)
13.- Octava mirada”( Ibíd)
14.- Diario de Campo III” ( Portafolio, poemas a pie de página, Santiago de Chile, Centro de Extensión UMCE, 2014)( Ibíd)
15.- Diario de Campo VI”( Ibíd)
16.- Reserva de humus II”( Ibíd)
17.- Reserva de humus III( Ibíd)
18.- La era del no todavía”( Ibíd)
19.- Cruce III” ( Crucial, Santiago de Chile, Editorial Ortiga, 2015)
20.-Cruce XIII”-( Ibíd)
1 Poema a pie de página. EL DESIERTO DE LAS CÁMARAS. En la esquina del mundo, hay un desierto, un horizonte espeso, un espejismo de Marte. Donde las piedras alimentan la fauna de un océano de hombres olvidados. En el margen de la nada, el desierto se extiende a ciertas piedras a ciertas criaturas, a ciertas siluetas que se lanzan en el vientre de un agujero negro. En la esquina de la nada la tierra se desliza en silencio, sólo unas pisadas, sólo unas palabras subterráneas. Aunque un mañana yace intacta el látido silente en la esquina alterna de GOOGLE.

2(Se corre el riesgo que el último verso sea literal. Esto es el llanto primero frente al contacto de la luz)


Reseña bio-bibliográfica
Marcelo Ismael Gatica Bravonació en el año 1976 en el pequeño pueblo de Cauquenes, Chile. Estudió Licenciatura y Pedagogía en Castellano, en la Universidad de Ciencias de la Educación UMCE, de Santiago de Chile (1997-2001). Fue uno de los encargados de la obra El Rompecabezas (Teatro Infantil de GBUCh, 2000-2006). Uno de los coordinadores del proyecto educacional Esperanza Viva que tuvo por objetivo dar ayuda educacional a estudiantes en riesgo social para su ingreso en la universidad (2006). En Chile ha publicado en el poemario colectivo Taller Literario (2001), el libro de poesía a tres manos A-Trio Poético (2003) y poemas varios en Calíope, revista de poesía (2000-2003). Obtuvo el Premio “Música, color y palabra” de la UMCE (Santiago, 2003). También ha participado en el área cultural del GBUCh en diversas instalaciones artísticas como El Panel de la muerte (2004) y Crucial (2005). Actualmente vive entre Estonia y Luxemburgo y está realizando el Doctorado Vanguardia y Postvanguardia en España e Hispanoamérica (Universidad de Salamanca). Sus poemas aparecen en las antologías Poesía para un existir (Badajoz, España, 2010), El Paisaje Prometido (Salamanca, España, 2010) y en La Hora Sagrada, XII Encuentro de Poetas Iberoamericanos (Salamanca, España, 2010), Arca de Afectos (Salamanca, España, 2013), O Divino, Sílabas Do Oeste (Castelo Branco, Portugal, 2011), Poemas identificados en el libro de pintura Los Nadies de Antonio Soto (Córdoba, España, 2013), y Poemas para desaprender aparecidos en Portafolio: Poemas a pie de página, poemario escrito a dos manos con el poeta Camilo Cantillana (Santiago de Chile, 2014). En España ha recibido el accésit del Premio Internacional de Poesía “Luis López Anglada” (Burgohondo, Ávila, 2008) y el primer accésit del Premio Gonzáles-Warris (Barcelona, 2012).

ROCÍO CERÓN. AMÉRICA



Rocío Cerón. Poeta mexicana cuya obra dialoga con otros lenguajes artísticos en una apuesta de poesía, acción, video y música creando espacios de transcreación. Su más reciente libro es Diorama (Amargord Ediciones, España, 2013). Obra suya ha sido traducida al inglés, francés, finés, sueco y alemán. Sus acciones poéticas se han presentado en los Institutos Cervantes de Berlín, Londres y Estocolmo, Centro Pompidou, París, Francia; Cabaret Voltaire, Tübingen, Alemania, entre otros. Representó a México en el Poetry Parnassus, el mayor festival de poesía realizado en el Reino Unido, en 2012. Es miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte. Para leer/ver/escuchar obra de la autora visite: rocioceron.com


América


Se llamaban Krusevac, ahora Cruz. Los edificios transpiraban. Era una isla o un monte cubierto por chozas. Cosa de hombres. Las mujeres guardaban papas, construían el mundo. Cosa de tiento insulso, se pensaba. Paisajes de tonada suave con acordeón de fondo. Astucia. Proa que acumula sal. Toma mi brazo, corta el ligamento: necesito dejar el gusto por el ajvar. Callaron las aves a su paso. Remo. En el fondo, los peces intuían. Algunos fosos guardan familias enteras. Pero ellas son salvas. Todas las lenguas de Europa desaparecieron. Tierra. El dulce de manzana no trae olor a clavo. Cada letra deletrea una estancia. Estas mujeres son mis madres. Desde ese día −América− la piel de mis mejillas es llanura.




Todo exacto, piedra sobre piedra, bajo el estupor. Tengo adherida a la piel −planta del pie−, un nombre preciso, una esquirla dentada (aguijón o filo o tenso nudo), cristal a la uretra. Guardo una voz que es sombra, carta y anunciación: América se hunde. Hay una montaña o casa frente al mar que esconde un secreto. Manto, el desierto es manto. Se escucha una bestia colmada de fraguas: negros y blancos inventando heredad. Tengo en las manos un país del que he sido arrojada. Cinco millones de emigrantes caben en la cuenca de una sangre común. América es una madre que mata.

Herrumbre. Contener el puño. La gravedad de las últimas hojas y la nieve. Escucha el resoplido insular. Tan lejos y cercano. El mar brilla para todos pero cerca del carbón sólo resta el miedo. Defendernos de. Acentos sonoros recuerdan a Siberia. Crudo, el frío. Pero en Siberia nunca llega el otoño. Aquí −casi temblando− hay que ir codo con codo. Aquel jardín o muro o tierra nueva. Hacer la América. Herrumbre: desde Portobelo y hasta la Patagonia. Acero sin distinciones. A ojo se hace el tiento. El polvo ensombrece las extensiones de tierra. Lentitud entre los pasajeros: pegar el oído al subte, algo se inflama. Algo ya marca el cuerpo.




América es un desierto sonoro. Cazuela de ave levanta muertos, ají de gallina abre sosiego o trucha arcoíris empina rubias. Oscuras nubes modulan temperamentos de valle y bufeo. Crujido de lastras de Machu Picchu. −Oscuro oficio éste de ser santa. Yo tenía una tierra, me despojaron de ella, ahora hay un parque de diversiones: juegos replican la muerte y son la muerte. Algo en la vereda (zanjita, zanja devuélveme el tino, la cara cierta de mi tierra) es sepultura y nacencia. Aguachile que bulle en la quijada. Cacao herido que trae consigo tintineos de piedra. Cárcamo de agua de Tláloc, chacras marítimas de Manantiales. Cabo Polonio en mi memoria. Y la fuente que no deja de abastecer el mate seco, verdoso, que enjuaga la voz de la abuela.



Dijeron que era hija del golpe, de los barrios donde los sones son lentos y carraspean las voces y los toneles de aguardiente se empujan sin trozo de pan; dijeron que era hija del desprecio, de esclavas, de amargas noches de cama entre soldados y cuerpos cobrizos; dijeron que era una mártir –estaban, están equivocados−, luego le dieron algo de espejos y algo de carne de cerdo, algo de nuevos nombres y nuevos apellidos; le enseñaron el uso de la rueda (ya conocía el cero); casi la mata la fiebre. Y de cada golpe ha salido más fuerte. Como el poema, América es una dura cicatriz en el cuerpo.




La Hispaniola. Como si fuera la primera tierra. Que es. Y en ese recuerdo cupieran ya todas las noches de América. Rastro. El ron mantiene a los hombres embrutecidos, me digo. Mi abuela reza con el vaso de vodka junto, orar es mentirse a uno mismo, me dice, pero conforta el alma.Como el destilado de oro falso. Nacimiento. Como cadalso al que se entrega uno con la boca abierta, deseosa de alimento naufrago. Montar la oveja, me digo. Ahora los tenis Ducati, el floro que trae de gracia una hembra ke buena, las cadenas de oro al cuello, la camisa fina, la marca atrapando al cuerpo, gritando proveniencia. América se hunde, y nadie se ha dado cuenta. La otra Américale ha chupado el seso.





Dame un tostado. Una jerga que mantenga las cuerdas vocales de mi lengua. Quiero un trapecio. Flotar en él. Quiero la astucia que da la cafeína. Sumergirse en. La otra tierra. Galones enteros. Miles de litros de sangre. Quiénes eran y quiénes son. Todos situados sobre una cuerda. Precipicio. Desde las ruinas de la lengua una tesitura arrogante. Hay una franja de tierra sin nombre. En el fondo de la taza, me dice una gitana en el Parque Forestal, hay una imagen: hombre que aún recuerda a su hija. Detente, la otra tierra y ese perfil masculino que apenas resulta de las sombras. Serbia era cobijo −Atlántico− hoy es un lago. Idea del lago.




De la tumba una flor. Plástico decolorado, tierra. Grobnica-París. De Europa sembradío nucas cisternas donde guardar vestigios. Neblina y carbón. Heno y draga, flotantes. Antes del roce sargazos, reflujo luminoso de rostros. Toda la familia astillada. Óleo de museo. Cementerio y nicho para ahondar en el nervio. Cauce púrpura, plantación de cuerpos en otros cuerpos. Cauterio. Atravesar el bosque: mucha fe en los labios. Ni el uniforme salva. Allá, en el Golfo de México, secretan zumbantes las aves. Caverna o cardo. Mar gasa, llave al pliegue. La superficie del agua recuerda a los muertos. −Desvanecerse, entre las arrugas de cada pliegue de la madre. Contenga el aire. Pulmón. Respire profundo. ¿Siente dolor? ¿Siente aquí, sí justo aquí? Es el miedo atrapado. Es América atada en cada corva. Astilla, flor recogida en Kalemegdan. Y en cada esquina la imagen de un jardín hecho de voces.


Los platos vacíos. En el fondo, el campo de gravedad es el tono. El azul. No azul sino provincia y rastro, donde hemos dejado −Eleonoraflotante a la mirada. Cielo. La mirada hace la patria. Su país se le ensancha se le gesta se le encima. América no es orquídea ni animal o pariente. Tersa era la voz de la abuela. América deambula entre franjas. Acarrea agua sucia. Retoña entre la mierda. América madre. América padre. Ofrenda algo. Ofrenda algo de cuerpo a la Pachamama. Entra a esta tierra y hazte un orificio en la lengua. Forma y pasaje en el sermón de las piedras. Nudo ciego entre ríos. Cordillera. Tu piel −Atacama & Sonora, es concentración, vueltas en círculo, cartografía y nudos. Siglo.














ACERCANDO ORILLAS. ANTONIO DUQUE LARA

ACERCANDO ORILLAS Antonio Duque Lara



La antología “Más allá del sur” es una gran antología poética, en la que cada poeta ha aportado lo mejor o por lo menos lo que creía oportuno en el momento actual.
Todos los poemas son grandes, pero inevitablemente, unos llegan al alma más que otros. Llegan al alma o te la despiertan, por lo que dicen; no son palabras del poeta, sino sangre de tu sangre, dormida durante tiempo hasta que ha venido el poema a burbujear de nuevo en su esencia.
“La otra orilla”, página 132. Poema de María Ángeles Lonardi. Un poema dedicado a la emigración. María Ángeles es argentina y lleva ya tiempo en España, en Almería.
No voy a preguntar por qué la autora emigró. En última instancia, intentaré deducirlo del propio poema y especialmente me lo aplicaré a mi mismo, porque al fin y a la postre, yo también soy emigrante.
En una entrevista que me realizó Fernando Hiriart Tirone, escritor y periodista argentino asentado en Japón, para una televisión que transmite por internet, yo le decía que si se identificaba al emigrante con la persona que trabaja en la fábrica, de origen iberoamericano, nunca me ha gustado la palabra latino.
Nunca me había considerado emigrante. Eran miles y miles los que había en los años 1980-90 en Japón. Pero, bien pensado, yo también soy un emigrante.
Se es emigrante por muchas razones. Una de ellas, quizás la más dramática, es la que está ocurriendo en oriente medio, desde Siria hacia Europa, o desde África hacia Europa.
Huir de la guerra, de una muerte segura buscando un poco de tranquilidad, una nueva vida!
Otra puede ser esa expulsión que hace ese ente abstracto llamado Patria que, como dice Luis Cernuda: “Te chupa el sudor, la sangre, el semen, para condenarte al destierro y al olvido”. Salir a buscar mejores horizontes porque tu patria no te da de comer. Ese fue mi caso. “Jóvenes de los 2000, ustedes no son los únicos”.

Afortunadamente, nunca he creído en Jauja, ni que en ningún lugar aten los perros con longaniza.

Desde el principio me acogieron en una escuela para dar clases de español y cultura. Pero hubo que responder. A partir de ahí unos y otros debieron ver que lo hacía bien y me fueron llamando para dar clases en universidades.
Hubo que luchar a brazo partido y demostrar la valía. En Japón las universidades contratan al profesor japonés para enseñar gramática, al profesor nativo para la conversación. Siempre he sido un comodín. Puedo hacer ambos trabajos. Y tiene tela marinera explicar gramática española en japonés.
Así, como el que no quiere la cosa han pasado 35 años. La mayoría de los alumnos no habían nacido aún cuando empecé.
Curiosidad, a veces los más jóvenes me consultan si alguna frase en japonés es correcta o no.
¿Por qué salí de España? Arriba hablaba de la cuestión de la emigración económica. Siendo cierto descubrí que en lo más profundo del alma había algo más: La misión de divulgar una cultura que merece la pena. Gracias a los cientos y cientos de hispano hablantes en este país, en todo este tiempo, ha cambiado mucho la imagen negativa que había sobre el mundo hispano. No es tan vago como muchas veces pensaban los nipones, ni los japoneses son tan trabajadores y serios como se pintan. Ha habido que luchar con prejuicios, a veces algo más duro que las horas de trabajo o de desplazamiento.



Como dice Mariángeles en su poema:

Más allá de la otra orilla me he dejado mis mejores sueños”. En última instancia yo diría que me traje mis sueños y esta tierra me ha permitido realizar algunos.
Más allá del horizonte, donde se desvanecen las fronteras, me he dejado la nostalgia, también la melancolía”.
En Japón, el japonés habla siempre de “natsukashi”, de algo que se fue, que recuerda tiempos mejores y, sin querer tal vez, han querido insuflar en mi la nostalgia, la melancolía. Afortunadamente casi nunca lo he sentido. La nostalgia y la melancolía son enfermedades del alma que conectan con el suicidio. Tal vez por eso en Japón se llevan más de 20 años seguidos con más de 30 mil suicidios anuales. En última instancia el vino simbólico, el vino, la vida, su raiz, ha venido clavada en el alma y ha echado raices aquí. Todo lo bueno o menos bueno se lleva dentro del alma. Lo material, ahora, a pesar de las distancias, es más fácil obtenerlo. No tener deseos especiales es una ventaja.
… y he venido a dejarme la piel, a luchar contigo en cada intento…”
Dejarse la piel, en algunos momentos casi literal. Hoy, en las circunstancias actuales, los martes salgo de casa a las 7 de la mañana y vuelvo a las 11de la noche. Hay que ir al quinto pino a trabajar. Las distancias roban más tiempo y fuerzas que el propio trabajo.
…. a luchar contigo en cada intento….” ¿Qué significa luchar contigo? ¿Luchar junto a tí? ¿Entonces la protagonista del poema habla de un amor junto al que se lucha por la vida? Al principio, para mí ni eso. Lo que hizo que la lucha interior fuera aún más difícil. Incomunicación por incomprensión del idioma, por la lucha contra los tópicos. Los primeros poemas de mi estancia aquí revelan soledad y dolor.
Porque me han golpeado a ambos lados del destino y sin tiempo para caer de rodillas y llorar lo perdido usando muy bien lo que he aprendido ayer estoy construyendo despacio, a este lado del mundo, como el hornero, mi nuevo nido”
Sin rebajar el valor de la opinión de los que nunca han emigrado, tal vez estos versos sólo los migrantes puedan entenderlos, desde la raíz del tiempo y de la sangre.

Aunque se sea bien recibido, adaptar una planta a una tierra diferente no es nada fácil. Hay que saber mantenerse frente a si mismo y frente al mundo, que la savia de la nueva tierra te invada pero que no elimine la savia esencial. Si se consigue la persona logra ser doblemente sabia, más grande en los límites del cuerpo.

Yo no me puse límite de tiempo, pero siempre he tenido claro que las circunstancias sociales pueden cambiar y lo que hoy es blanco, mañana puede ser negro y estar de patitas en la calle. Hoy en día puedo decir que tengo dos troncos afirmados en las dos orillas, el emigrante siempre habla de las dos orillas. Mi primer libro de poemas se titulaba 44 poemas desde la otra orilla, como subtítulo en japonés Poemas sin fronteras, pero en ambas orillas soy ajeno, así que, la afirmación definitiva no es la tierra, ni el lugar de nacimiento, la patria es el yo esencial.
Si ese yo es de casta dará buenos resultados, si no, acabará derrumbándose como un castillo de arena.
Gracias Mª Ángeles por recordarme tan hermosamente lo que ha sido más de media vida. Somos de la raza que supera las fronteras para integrarnos en la corriente del universo. Somos de la raza que proclamaba Juan Ramón Jiménez: Andaluces-Hispanos de tres mundos, todo rematado en ese hermoso final del Himno de Andalucía:

Por Andalucía libre, España y la Humanidad.

Antonio Duque Lara,
Primavera de 2017.
Kokubunji,
Tokyo, Japón


PERFIL: ANTONIO DUQUE LARA
Lugar de nacimiento: Córdoba, España. (25 septiembre 1956)
Estudios:
Junio 1976: Graduado en Filosofía y Letras, Universidad de Córdoba.
Junio 1979: Licenciado en Filosofía y Letras, Sección Lingüística Románica
por la Universidad de Granada.
EN JAPÓN:
Enero 1982, llegada a Japón.
Febrero 1982-1984 estudios de japonés en Sendagaya Japanese Institute.
Febrero 1982 : Profesor de español y francés en Tozai Bunka Centre, hasta el
día de hoy.
Abril 1986-2010 Profesor de español en Universidad Municipal de Yokohama.
Abril 1987-2005 Profesor de español en Universidad Nacional de Fukushima.
Abril 1998—- Profesor de español en U. Economía de Tokyo. TKU.
Abril 2000—- Profesor de español en Escuela Idiomas de Keiogijuku.
Abril 2006— Profesor de español en Keiogijuku Universidad.
Publicaciones: Ediciones privadas de libros de poemas: 44 poemas desde la otra orilla,
Palabritas de Amor, Poemillas y variantes, Serie: Fotopoemas.
Publicaciones variadas en revistas, periodicos, revistas universidad, internet .
Traducciones publicadas: Satoru Oshima.- Cristóbal, déjame que te cuente, serie Cartas de España y otros.
Traducciones no publicadas: Miyazawa Kenji:- Tren Nocturno de la Vía Láctea.

Tanizaki Junichiro: Elogio de la sombra etc.

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