M. Rosa Espinosa. Aimé. En la vida no hay nada provisional.

https://youtu.be/ffnRCnfuRgU

PRESENTACIÓN  27 Noviembre 19:30h
en el GRAN FAMA HOTEL
Av. Mediterráneo, nº 311 Almería

Sinopsis

Aimé es una chica nacida en los años sesenta en Almería. En los ochenta, en plena transición política en España, esta chica trata de ser una mujer independiente, dueña de su vida y de sus decisiones. Para conseguir esta independencia se enfrenta en un principio a su padre y luego al resto del mundo.
A ella le da miedo enamorarse y más aún un compromiso que, de alguna forma, pueda coartar su independencia recientemente conseguida.
Alasdair, un amigo del hermano mayor de Aimé, queda hechizado, desde el primer momento, por ella, pero no quiere que Aimé se involucre, de ninguna manera, en los problemas que viene acarreando su familia desde hace años. Problemas que les llevaron a la muerte de su padre, a la prisión de su hermano mayor, Payton, a la pérdida de todo su patrimonio y al auto destierro a Madrid de su madre, su hermana y de él.
La lucha que mantiene con él mismo, entre ceder al amor que siente por Aimé y evitarle a ella cualquier posible sufrimiento, derivado de sus problemas, hace peligrar un futuro en común.
La ajetreada vida de Aimé y Alasdair se vuelve peligrosa y más cuando intentan asesinar a Aimé y no saben a quién deben enfrentarse para acabar con ese peligro.
La novela trata de contar en primera persona la vida de una chica normal de aquella época, tratando temas tan tabú, como la sexualidad, la homosexualidad, la vida en pareja fuera del matrimonio, la lucha con las tradiciones tan arraigadas en España y representadas en todo su esplendor por su padre.
Aimé cuenta su historia, unas veces con humor, otras con dureza y sobre todo con mucho amor, pasión y erotismo.
Los dos personajes centrales de la obra son Aimé y Alasdair, que se sirven de una serie de personajes secundarios que les ayudan a contar su historia, tales como:
Gabi. Gabriel es hermano y confidente de Aimé. Gabi es una persona alegre y sencilla que aporta a la obra numerosas situaciones de humor. Es gay y la relación existente entre ellos es tan fuerte, sincera y especial, que es el hermano/a que todos quisiéramos tener.
Jaime. Jaime es el típico niño guapo y calavera del que toda adolescente se enamora en el instituto o en la carrera. Éste no siente ningún tipo de empatía hacia nadie y la única persona importante en su vida es él mismo.
Mario. El amigo íntimo de Alasdair que pasa a ser también amigo de Aimé, pero cuya fidelidad pertenece de forma inquebrantable a Alasdair.
Amalia. Amiga íntima de Aimé durante los años de estudios en su ciudad natal. Ella está locamente enamorada de Nicolás, hermano de Aimé.
María. Madre de Aimé. Una mujer que ha vivido su vida dejándose llevar por los acontecimientos que la rodeaban y que ve en su hija a esa heroína que a ella, en secreto, le hubiera gustado ser.
Miguel. Padre de Aimé, un hombre que si hubiera tenido que describirle mi propio padre, habría dicho que Miguel Guerrero era un hombre de los de palabra de honor sin necesidad de contrato escrito. Miguel fue criado bajo estrictas normas de comportamiento, donde el padre es la cabeza visible de una familia y como tal, se deben acatar sus órdenes sin rechistar. El amor a su familia, finalmente, le hace plantearse sus convicciones.
Payton. Es un personaje con mucha fuerza en la novela. Y aunque aparece prácticamente al final, está latente durante toda la obra. Payton es un personaje que tiene vida propia y que se contará en otra novela.
Davena, hermana de Alasdair y al igual que Nicolás y Miguel, que son hermanos de Aimé, aparecen con brevedad y no tienen la misma fuerza que Payton.
Por supuesto en la novela también aparecen personajes “malos” como pueden ser Hugo y Adriana, estos son los “malos conocidos”. Aparecen otros “malos anónimos” que en esta novela solo aparecen fugazmente y que adquirirán mayor protagonismo en la novela de Payton.
A lo largo de la novela, van apareciendo más personajes, pero sin el peso de los anteriores, que realmente son los que viven y comparten la historia de Aimé.

http://editorialseleer.com/

Mª Rosa Espinosa Belmonte

Andrés Rubia. La banda sonora original de un político Tal.

(Metáfora fotográfica de Andrés Rubia )
LA BANDA SONORA ORIGINAL DE UN 
POLÍTICO TAL

(Por Andrés Rubia)

Pongamos que se llama Fernando…
Fernando Gurtrín Pascual es licenciado en derecho con postgrado en administración pública y un master en relaciones internacionales. Está esperando tumbado a que seque el suelo recién fregado, con los pies apoyados en el brazo del sofá. Hace poco menos de dos minutos, la señora de la limpieza ha pasado por allí para hacerle la vida más aséptica.
Las notas musicales de una canción del Sabina se filtran desde la casa de su vecina cincuentona, quien también debe estar en tareas domésticas: El blues de lo que pasa en mi escalera:
El más capullo de mi clase (¡que elemento!)
Llegó hasta el parlamento
Y a sus cuarenta y tantos años,
un escaño
decora con su terno
azul de diputado del gobierno.
Da fe de que ha triunfado
su tripa, que ha engordado
desde el día
que un ujier le llamó su señoría
ycambió a su mujer por una arpía
de pechos operados.
Y sin dejar de ser el mismo bruto
aquel que no sabía
ni dibujar la o con un canuto (…)
Se ha levantado del diván como un resorte. Lo tiene claro. Debe cambiar el mundo pero primero, ha de comenzar por su país.
La canción continúa filtrándose desde la radio de la vecina:
El superclase de mi clase (¡que pardillo!)
se pudre en el banquillo
Y, a sus cuarenta y cinco abriles,
Matarile,
y a la cola del paro
por no haber pasado por el aro.
Vencido, calvo y tieso
se quedó en los huesos
aquel día
que pilló a su mujer en plena orgía
con el miembro del miembro (¡qué ironía!)
más tonto del congreso.
Y sin dejar de ser el mismo sabio
que para hacer poesía,
sólo tenía que mover los labios (…)
Se acerca a la mesa de su despacho, se sienta. Click, on, oummmmmm… Impaciente escucha el zumbido sordo del ordenador mientras arranca. Espera. En apenas un minuto, en la pantalla obtiene el Word con el cursor parpadeándole. No debe escapársele la idea. Se pone a escribir como si fuera una cuestión de ahora o nunca, como si la inspiración no fuera a durarle mucho más de lo que ese orgasmo mental:
El problema no es la ambición, el problema es dónde ensordecer, cercanos a esa frontera entre la honradez y la inmoralidad humana donde la codicia grita tentando al individuo.
El problema no es la tentación del poder patrañero, de su propósito acabado en éxito o en ladronicio. La cuestión, la perniciosa enfermedad es que, impiadosa como una pandemia, la sociedad es capaz de lo más rapaz y fagocita a profesiones y profesionales honestos; entonces, las leyes voraces de los poderosos y corruptos, delimitan el número de románticos llamándoles revolucionarios.
Son pocos los poetas de verdad sublimando verdades con modales ancestrales, loables, adolecidos. Son muchos los políticos, por contra, promulgando mentiras con maneras eficaces. Luego está el dinero, pero ya se sabe, ahí está la historia del mundo que regresa una y otra vez a contarnos que… (Vuelta a empezar)…
El problema no es la ambición, el problema es dónde quedarse sin audición, en ese límite entre la honradez y la inmoralidad humana donde la codicia grita tentando (…)
Fernando Gurtrín funda una plataforma política de talante liberal progresista. Tras cinco años, logra ser líder de la oposición con ese partido. Veintisiete meses después gana las elecciones generales y sube a la presidencia del gobierno.
Hoy es el día. Sorprendentemente no vendió su despacho en el barrio Salamanca pese a sus periplos por Moncloa. Mi opinión es que disfrutaba con la música que ponía su vecina choni. Sí, hoy es el día. Aquí aguarda a que venga a recogerle el coche oficial. Entretanto, sobre el brazo del sofá, posa los pies respirando el olor a lejía perfumada. El fregasuelos huele bien, a lavanda. Escucha cantar al chico gay de la limpieza que dos semanas antes contrató para compensar un favor de silencio que debía a su padre, el tesorero del partido:
Ná te debo, ná te pido
me voy de tu vera
olvídame ya,
que he pagado con oro
tus carnes morenas
¡no maldigas, paya!
Que estamos en paz.
No te quiero, no me quieras,
si tó me lo diste
yo ná te pedí.
No me eches en cara
que tó lo perdiste,
también a tu vera
yo tó lo perdí (…)
Será llamado a declarar por varios delitos de malversación de fondos y prevaricación, tráfico de influencias, filtración de documentos, financiación irregular y apropiación indebida. Está tranquilo. Dos jueces entraron en el supremo gracias a él y a poco de Gurtrín sentarse en la presidencia de estado.
Yo ya he cumplido. He contado la historia de Fernando Gurtrín Pascual. ¡La leche! ¡Un tío que es la leche!.
No me esperéis en ningún mitin en estos próximos meses aplaudiendo a nadie, insisto, a nadie, a ningún político bien entrenado para timar en el nombre o no del capitalismo. Han esquilmado por completo mi confianza. La biblia de la nueva democracia ya me la leí y no soy creyente, gracias a dios. En su lugar supongo que tomaré mi coche, pondré a mi amigo Fumangie en el cedé y escucharé esa canción, manual de buena fe, aquella que dice:
Marcar la equidistancia
entre dos puntos sin nada en común.
Descubrir las veredas
que a un lado, no se dejan ver.
Deletrear las palabras
letra a letra, suelen doler más.
Piedad, una de ellas,
y estar atentos por si hay que correr.
Seguimos aferrados al manual de buena fe.
Seguimos aferrados al manual de buena fe (…)
Entonces llegará el momento de seguir siendo estafado por el ayuntamiento y la O.R.A. Aparcaré. Monedas al cajón. Cooperaré con los sueldos y nóminas de alcalde, concejales y gualdrapas varios… demasiados. Me dirigiré al karaoke. Una vez allí, cuando me dejen, “tó” castizo y muy digno, pediré cantar esa coplilla de Quintero-León y Quiroga:
¡Ay, pena, penita, pena -pena-,
pena de mi corazón,
que me corre por las venas -pena-
con la fuerza de un ciclón!
Es lo mismo que un nublado
de tiniebla y pedernal.
Es un potro desbocado
que no sabe dónde va.
Es un desierto de arena -pena-,
es mi gloria en un penal.
¡Ay, penal! ¡Ay, penal!
¡Ay, pena, penita, pena!
Cuando salga, ya habrá oscurecido y será hora de volver al lugar donde hago culto a mi bohemia desapercibida. Permaneceré un minuto reflexivo en la puerta y regresará a mi mente esa frase:
El problema no es la ambición, el problema es dónde ensordecer, cercanos a esa frontera entre la honradez y la inmoralidad humana donde la codicia grita tentando al individuo.
¡Bah! ¡Que les den! –
Y me marcharé a casa en silencio, queriendo ser un ignorante, un niño de cinco años, sin música, quizá algo abatido, escuchando el ruido del motor, el cliqueo de la intermitencia bajo el salpicadero, el rumor de las calles mientras los semáforos en rojo, el murmullo frío de la ciudad disipándose con la noche mientras arruga sus pulsaciones por minuto. Siempre pensaré que la vida puede devolvernos la ilusión con el siguiente día, a menos que sea la última vez, el último día que la existencia te permita pensar.

Si sólo fuera. Maria Ángeles Lonardi

Poema inspirado en la Marcha de la vergüenza que salió en los diarios el 21/10/15. Una columna de refugiados sirios que atraviesan Eslovenia buscando un lugar menos hostil. Evitando el frio invierno inminente y huyendo del horror de la guerra.


                      SI SÓLO FUERA…

Si solo fuera dejar la vida abandonada
a orillas del mar Egeo
o al borde de la última frontera…
Si solo de tratara de reducir de pronto
tu vida a una pequeña mochila
y abrazarte en silencio a tu hijo
estrujarlo contra tu pecho
para que no tenga miedo
para evitarle un trauma feroz
para que no olvide tu latido
tu cariño, tu amor, tu raíz
que es la suya
que es la de tantos
Desplazados
Refugiados
Excluidos
Árboles arrancados de su bosque
que ya no será jamás el mismo.
Si solo bastara con el sacrificio
de tanta niñez inocente.
Si solo fuera cuestión
de religión, de ideología
de guerras absurdas
de muertes evitables
de hipocresía siniestra
o de astucia mal entendida…
Si parece que
es la estupidez humana
la que nos caracteriza
la que nos deja, una vez más,
en evidencia, al desnudo
frente a nuestra idiota manera
de ser, sin ser protagonistas
de ver sin mirar, sin razón
sin escrúpulos, sin justificativos
sin vergüenza, sin humanidad
sin amor…sin saber de la caridad…
Pero eso sí,
hay algo que hemos aprendido
en este tiempo absurdo y de delirio:
sólo es importante aprender
y saber muy bien cómo mirarse
el ombligo.

Maria A. Lonardi 22/10/15

La mesa Italiana. Víctor Jiménez

LA MESA ITALIANA

 El poeta necesita del desdoblamiento, de la mutación para enriquecerse con los otros yos, vivir cada uno de ellos con la misma intensidad, esa que nos abrasa en la pérdida de lo cercano. Dice el gran poeta Rafael Guillén que el buen escritor es aquel que anda por el borde del abismo, y añado, el que se abisma en el vacío de la nada, de la oscuridad o el fulgor de lo inexistente o desconocido para crear una realidad distinta y quizá única, pero no menos verdadera que la realidad misma. La prestigiosa editorial Renacimiento nos propone una nueva aventura poética de Víctor Jiménez (Sevilla, 1957): «La mesa italiana», que es, «en teatro y por extensión en cine y televisión, una lectura conjunta con todo el reparto de un guión», como así aclara al inicio del libro su autor. Y, ciertamente, el poeta es uno y todos los actores del reparto a la vez, y así lo manifiesta desde el primer poema, un certero y magnífico soneto, del que reproducimos el último terceto: «Sólo el reparto, apenas unos pocos, / para leer, sin cámaras ni focos, / el guión inacabado de tu vida». No hay duda de que Víctor Jiménez es un gran sonetista y que su dominio del endecasílabo es extraordinario, hecho podrá comprobarse a lo largo de la lectura este poemario. Su celo y cuidado en mantener a buen recaudo la mejor tradición poética española es un garante de su particular modo de entender la vida, esa vida inacabada a la que hace referencia en el poema que da título al libro. El poeta es actor de actores, y esta circunstancia nos llevará a comprender mejor el universo poético –vital- que nos muestra. Lo hará en cuatro actos o secuencias carentes de título o marbete, pero bien definidas y diferenciadas, en las que la infancia, los trenes, las películas y el amor conformarán la temática de este gran guión llamado vida. Se adentrará el poeta en el territorio de la infancia en el poema «Niebla en el pasado» y buceará en el recuerdo de los inviernos, en esa niebla de la magia e ilusión de la epifanía: «Y mira y pasa entre la niebla y va, / en esa tarde mágica de enero, / en busca de Tres Magos que le traen, / desde Oriente, regalos, caramelos… / Más vuelve el frío y sigo solo y sigue / el niño aquel perdiéndose a lo lejos». El tiempo que nos aleja, que rememora la soledad en la que vive , que siente el poeta en una estación de tren cualquiera, a la espera de un tren que nunca llega: «Siempre nos clava el tiempo sus agujas. / Y aquí te ves, te ves al fin tan solo / como el que espera en el andén vacío / de otra vieja estación abandonada / el tren aquel que nunca ha de llegar». El soneto como metro distintivo de la personalidad poética de Víctor Jiménez, la contundencia del endecasílabo en la pantalla del cine de la vida, un rosario de imágenes que marcarán cada instante vivido, y el amor como fulgor siempre: «La que conmigo va, viene a mi encuentro. / Contigo va quien quiero, / quien por mi corazón quema sus naves. / La que comprende lo que no le digo / y me lee en los labios que la espero. / La que tú llevas dentro y en el fondo ya sabes / que una noche de luz vendrá conmigo». En «Un grito en la oscuridad» el poeta vacía todo el dolor por la ausencia del recuerdo que el Alzheimer provoca en la madre: «Se ha perdido una niña, / desvalida y desnuda, / en su mundo de niebla, / en las calles del tiempo, / como si llevara, / arrasándolo todo, / un vendaval terrible / de regreso a la nada. / Se ha perdido una niña / de más de ochenta años…» No ajeno a la realidad de las redes sociales, se adentra en sus soledades, en su incomunicación; recordará al amigo poeta en la figura del tristemente desaparecido Rafael de Cózar, como reclamo de una poética que ronda también la muerte: «Por distintas razones del alma y los latidos, / andando llevo un tiempo a vueltas con la muerte. […] Porque hay vidas que duran lo que quiere la muerte / y muertes hay que duran lo que quiere la vida». Vida y pura poesía la que hallamos en este poemario de Víctor Jiménez, que puede resumirse en el último de los poemas, “Pregúntale al viento” y estos versos: «Me preguntas, amigo, de quién hablo. / Si soy el personaje que va y viene, / con más nubes que claros, y más dudas, / de poema en poema, por el libro…Y no sé qué decirte…porque, a veces, / tampoco sé quién soy ni quién he sido». Lo dicho, pura poesía.
Título:La mesa italiana
Autor:Víctor Jiménez
Editorial:Renacimiento (Sevilla, 2015)

Lou Reed – Dirty Boulevard – YouTube

Pedro lives out of the Wilshire Hotel
he looks out a window without glass
The walls are made of cardboard, newspapers on his feet
his father beats him \’cause he\’s too tired to beg

He\’s got 9 brothers and sisters
they\’re brought up on their knees
it\’s hard to run when a coat hanger beats you on the thighs
Pedro dreams of being older and killing the old man
but that\’s a slim chance he\’s going to the boulevard

He\’s going to end up, on the dirty boulevard
he\’s going out, to the dirty boulevard
He\’s going down, to the dirty boulevard

This room cost 2,000 dollars a month
you can believe it man it\’s true
somewhere a landlord\’s laughing till he wets his pants
No one here dreams of being a doctor or a lawyer or anything
they dream of dealing on the dirty boulevard

Give me your hungry, your tired your poor I\’ll piss on \’em
that\’s what the Statue of Bigotry says
Your poor huddled masses, let\’s club \’em to death
and get it over with and just dump \’em on the boulevard

Get to end up, on the dirty boulevard
going out, to the dirty boulevard
He\’s going down, on the dirty boulevard
going out

Outside it\’s a bright night
there\’s an opera at Lincoln Center
movie stars arrive by limousine
The klieg lights shoot up over the skyline of Manhattan
but the lights are out on the Mean Streets

A small kid stands by the Lincoln Tunnel
he\’s selling plastic roses for a buck
The traffic\’s backed up to 39th street
the TV whores are calling the cops out for a suck

And back at the Wilshire, Pedro sits there dreaming
he\’s found a book on magic in a garbage can
He looks at the pictures and stares at the cracked ceiling
\’At the count of 3\’ he says, \’I hope I can disappear\’

And fly fly away, from this dirty boulevard
I want to fly, from dirty boulevard
I want to fly, from dirty boulevard
I want to fly-fly-fly-fly, from dirty boulevard

I want to fly away
I want to fly
Fly, fly away
I want to fly
Fly-fly away (Fly a-)
fly-fly-fly (-way, ooohhh…)
Fly-fly away (I want to fly-fly away)
fly away (I want to fly, wow-woh, no, fly away)

TRADUCCIÓN Lou Reed – Dirty Boulevard – YouTube

Pedro vive fuera del hotel Wilshire
mira por una ventana sin vidrio
Las paredes están hechas de cartón, periódicos en los pies
su padre lo golpea porque él está demasiado cansado para mendigar

Tiene nueve hermanos y hermanas
son educados en sus rodillas
es difícil correr cuando una percha te golpea en los muslos
Pedro sueña con ser mayor y matar al hombre viejo
pero eso es una pequeña posibilidad de que él va a la avenida

Él va a terminar, en el bulevar sucio
que él está saliendo, de la avenida sucia
Él va hacia abajo, de la avenida sucia

Esta habitación cuesta 2.000 dólares al mes
usted puede creer que el hombre es verdad
en algún lugar un propietario se está riendo hasta que se orina en los pantalones
Aquí nadie sueña con ser un doctor o un abogado o cualquier otra cosa
sueñan con la negociación por el sucio bulevar
que ha encontrado un libro de magia en un tacho de basura
Mira las fotos y mira al techo agrietado
\”A la cuenta de tres\”, dice, \”Espero que pueda desaparecer\”

Y volar volar, de este bulevar sucio
Quiero volar, de sucio boulevard
Quiero volar, de sucio boulevard
Quiero volar-fly-fly-fly, de sucio boulevard

Quiero volar
Quiero volar
Vuela, vuela lejos
Quiero volar
Fly-volar (Fly-a)
fly-fly-fly (vías, ooohhh …)
Fly-Fly Away (Quiero volar, volar)
fly away (Quiero volar, wow-Woh, no, volar)/

Paseo del mar. © Abraham Ferreira Khalil



PASEO DEL MAR

(A Paco Lara García)

Un ocaso habitado
enciende el oleaje.
Es otoño y camino
bajo la daga infame
del sol, negro corsario
que corre a refugiarse
detrás de los telones
que el horizonte abre.
Un forastero asoma
entre los paseantes
y arroja su mirada
a las inmensidades
del mar. Era ese extraño
mi corazón, que bate
sus alas en la costa,
pero volar no sabe.
Y allí, como un arquero
de la niebla, arrogante,
paseo. Ya es otoño.
Siempre la misma tarde.
© Abraham Ferreira Khalil

SIRTAKI POLA LIBERDADE. Diana Varela Puñal

Esto no para, suma y sigue: \”Sirtaki por la libertad\” ahora traducido al gallego por la poeta Diana Varela Puñal. Agradecido.
SIRTAKI POLA LIBERDADE
Ao pobo grego, agora e sempre
Soa a música…
Cara a antiga Hélade a luz torna
para avivar o lume da verba
orixe dos tempos e a vida,
raíz da razón, arco da vella de soños
en voo de pombas, alta torre ou faro
en faíscas de esperanza
sempre.
Que nunca ninguén humille ao home
nunca
e das súas mans só semente ofensas
e vexacións, que nunca
poida o lobo ser lobo para o home
nin apoucar
sequera cos xestos o seu dominio,
que nunca sexa usura a bandeira izada
ao vento deste século que fustriga
ao desamparo e a pobreza,
nunca
do humilde renegue.
Sexa a música a voz de toda orfandade
no mundo
deixade que os sons
cabalguen
cara a luz da aperta,
nunca no abismo da indiferenza,
no silencio da escravitude
habitada polo medo
nunca no sangue e a tortura,
na dor inesgotable do exilio
e os desterros,
nunca máis
nunca
na xenófoba ollada
ou nos mortos asasinados
sepultos
polos séculos dos séculos.
Agora Zorba baila só na rúa
no seu centro de universo único
ergue
lentas e rituais as pernas
pouco a pouco
ergue os brazos,
xira levemente o corpo en onda
ata a orela,
move as mans
en cruz balancean lixeiras
como plumas, un paso cara adiante
cara atrás outro, agora á esquerda
agora á dereita, in crescendo
os sons dos buzukis e a guitarra,
os corpos que se buscan, as mans
que palmean, axítanse e rózanse,
a rúa rosas circulares, pétalas
entrelazados os corpos
que xiran
e xiran tal carrusel,
a un círculo
únese outro, e outro, ata a infinidade
da aperta, dun só corpo trenzado
que danza e danza
inesgotable
que berra na súa extinción: Zorba!
e volta a ser estremecedor canto
nos fillos da Hélade
contra o monstro
das tres cabezas –indolente Europa-
camiño cara a vitoria
definitiva en Salamina,
pola liberdade.
Tradución ao galego de Diana Varela Puñal

Sucesión de lunas. Jesús Cárdenas


SUCESIÓN DE LUNAS


 Cada vez que se inicia la lectura de un nuevo libro de poesía uno tiene la sensación de bordear un precipicio, de caer al vacío (de sus páginas) sin saber cuál será el resultado final, si de emoción, temblor, indiferencia, extrañamiento o asombro. Nunca se sabe, a priori, el final de la apasionante aventura que es leer, en su más amplio sentido. La verdad puede ser más de una, tantas como lectores y esta es, justamente, la esencia, la importancia de la literatura (de la poesía) como acto vital. En esta ocasión nos acercamos, por vez primera, a la obra del poeta Jesús Cárdenas (Alcalá de Guadaíra, Sevilla, 1973) y a su último poemario Sucesión de lunas, quinto libro en su trayectoria, siendo anteriores a este los siguientes títulos Algunos arraigos me vienen (2005),La luz de entre los cipreses (2012),Mudanzas de lo azul (2013)y Después de la música (2014).



Con prólogo de Manuel Rico, el poemario se divide en dos bloques: Un prodigio en la palabrayPromesas de espejo.Viene a decir el prologuista de Sucesión de lunas: «Se trata de un libro de poesía amorosa en el que Cárdenas demuestra la variedad de registros en que su voz se mueve…En el fondo estamos ante una suerte de libro-poema dividido en dos grandes apartados de distinta factura». Y así es. En el primero de los apartados citados el poeta indaga en el universo mágico de la palabra («Deja que ahora te brote la palabra, / acata su dictado, / su cadena de sílabas secretas / antes de blandirla en el libro impreso. / Déjala que te tiente, que te, / que te ronde obsesivamente, / mucho antes de que el aire la trasiegue.»), unas veces en verso y otras en prosa, se adentra en sus misterios para mostrarnos una voz entregada al amor, su evocación: «Presiento que la luz va a detenerse / justo ahora en el talle desnudo / pare viva / de este prodigio que es tu cuerpo entero. […] En tu cintura casi incorpórea / el aire / esculpiendo presencias en suave balanceo, / reflejo de las mismas formas que te moldean». En el segundo de los apartados Cárdenas el hilo conductor, la construcción poética se cimenta en la “lluvia”, que aparece continuamente tanto en los poemas en verso como en prosa (en mayor proporción que los del primer bloque). La lluvia, como experiencia vital, sirve de guía en la construcción del discurso poético en el cual se abisma el poeta. La lluvia como savia, esencia misma de la vivencia amorosa, de la emoción surgida del amor. El poeta se hace lluvia, explosión de lluvia junto a la amada, en los recuerdos que retornan en vuelo de nubes y silencios: «Sobre tu pelo vi gotas de lluvia, cansadas, pero tú no te movías; la lluvia en ti encontraba su refugio (también llegaba a descifrar tus miedos). Abatida caía en forma de caricias hasta cercarte sin calor alguno. […] Entonces, el eco de la lluvia, solo el eco de la lluvia; hoy, la escarcha en mis pupilas.» El verso en prosa, como ya hemos indicado anteriormente, predomina en esta segunda parte, tal vez con la intención de reflejar la presencia continua de la lluvia, de su latir incesante en el paisaje («Nadie permanece indiferente a los latidos de la lluvia», como el amor que vive en el poeta: «Tú bajo el aguacero de estos versos, / como víctima de lo que atesoro, / entre tanto silencio por deshacer lo intacto. / No me dejes aquí / sin el tacto de tu paraguas / fecundando los pastos». Esta es una breve muestra del contenido de este interesante poemario Sucesión de lunas, y de una voz singular, la del poeta sevillano Jesús Cárdenas.



Título: Sucesión de lunas

Autora: Jesús Cárdenas

Editorial: Anantes

Funciones para una autobiografía. Ángeles Mora



SALÓN DE LECTURA _________________________________ José Antonio Santano

FICCIONES PARA UNA AUTOBIOGRAFÍA
 En una continua búsqueda del yo poético, más allá de modas o corrientes, en esa soledad o aislamiento que halla su máxima expresión en la palabra escrita, escrita desde el desasosiego y la serena mirada, toma la voz Ángeles Mora (Rute, Córdoba, 1952), en esta ocasión con un poemario Ficciones para una autobiografía que indaga en la memoria, ese espacio abisal en el cual todo poeta, antes o después, se despeña consciente o inconscientemente. Nadar en sus aguas procelosas unas veces y calmas otras es la razón que mueve a la poeta, el desafío o reto que necesita hasta sentir el temblor del verso, su luz deslumbradora. Ficciones para una autobiografía es un poemario coherente, argumentado sobre dos pilares fundamentales: el tiempo y la memoria, ambos entendidos como ese lugar o refugio al cual siempre vuelve el poeta, en este caso la poeta Ángeles Mora. Siempre se ha dicho que los textos de un escritor contienen aspectos biográficos, ineludibles, puede ser, pero en esta ocasión la autobiografía que nos propone Ángeles Mora persiste en mostrarnos “ficciones”, que vienen a ser realidades en sí mismas, imaginadas, soñadas. Preceden a las cinco partes que conforman el poemario (¿Quién anda aquí?, Emboscadas, Palabras nuestras, Los instantes del tiempo y El cuarto de afuera) los poemas “A destiempo” y “Retazos”, en ambos hallamos las claves de este sólido trabajo. En el primero de ellos, “A destiempo”, el desajuste temporal es bien visible, y así escribe Mora: “Llegué muy tarde al año que se iba / y el que venía me encontró dormida”, “el tiempo” como actor principal. El poema “Retazos” aporta la segunda clave: “la memoria”: “Tengo pocas cosas que guardar / realmente salvables / en los viejos rincones / -también de la memoria- / donde escondo los posos / secretos de mi vida”. Son los recuerdos que acuden a ese espacio tan desconocido como habitable llamado “memoria”, origen de la biografía, de la historia personal. Destaca de la primera parte del libro el poema “Noche y día”; en él nos muestra de forma sencilla y magistral a la vez, no solo su condición de poeta, sino también de mujer, su rebeldía ante la imposición de roles domésticos: “Nunca quise hacer ganchillo, / prefería leer el periódico / o escribir garabatos a la luz de la lámpara. / Aprendí a amar lo quieto, ser dueña de mis noches. // Los hombres no barrían la casa, / mi hermano entraba poco a poco en la cocina, / yo hacía la mayonesa / o limpiaba el polvo para ayudar: / de día”. Ejercicio metapoético en que nos ofrece en la segunda parte, en poemas tales como “Consonancias conmigo en asonante”: “La poesía no mata, pero encuentra / la punta de su flecha” o en “Lugares de escritura”, donde las labores domésticas se mezclan con el sujeto poético: Mientras lavo los platos, / como pájaros, / nuevos versos me rondan, / entre el jabón y el agua, / exigiendo cobijo, letra escrita / (que luego borraré seguramente / para empezar de nuevo)…Escribir es un vicio que nunca se detiene”. Engarzado por las anáforas “como” y “crecen”, el poema que da título a la tercera parte “Palabras nuevas”, en esa búsqueda incansable de la palabra que es “Como un murmullo”, “Como el crujir de unos zapatos” y crece “en las laderas oscura de tus sueños” o “bajo la cara oculta de la luna”, poco, / esparce sus semillas”. De muy buena factura son también los poemas “Tántalo o el mañana”, “Dedicatoria” (al poeta Ángel González) y “Con luz propia”, de la cuarta parte “Los instantes del tiempo”, pero es el poema “El cuarto de afuera”, que da título también a la quinta parte y última, la razón de ser de este magnífico poemario, donde el tiempo y la memoria nos aventuran en la poesía auténtica, esa que vibra en el interior de la poeta hasta formar parte del tú, del otro, de un singular humanismo, que el ayer calló por miedo y que hoy se libera hasta conformar una única voz: “En el cuarto de afuera, mi reino, / nunca supimos comprender tus silencios / ni tu guitarra rota en las noches de lluvia. // Pero ahora sí, / ahora veo la aspereza crecer, / la impaciencia de un médico ante el daño, / el día a día / de los desheredados, / los pobres, los malditos, / enfermos de alma y cuerpo, / malheridos de guerra, hambre y tristeza”.
Título: Ficciones para una autobiografía
Autora: Ángeles Mora

Editorial: Bartleby Editores

Breviario negro. Salón de lectura por José Antonio Santano


BREVIARIO NEGRO

 El papel o la pantalla en blanco y el creador, frente a frente. Mirar al universo infinito de la imaginación, ese lugar abstracto donde los sueños y el vacío son la misma cosa, porque nada y todo existe, y depende de la mirada, de la necesidad de abismarse en mundos desconocidos, volar hacia el espacio sideral y dejarse imbuir de la música del silencio y la soledad que brota insistentemente dictando las palabras precisas hasta conformar el texto. Algo así le sucedería al escritor Ángel Olgoso (Cúllar Vega, Granada, 1961) en el proceso de redacción de los cuentos que integran su nuevo libro “Breviario negro”, o al menos esa es mi creencia. La mirada escrutadora de Olgoso no cesa y atina, una vez más, con este “Breviario negro”, integrado por cuentos de variados registros, como así lo manifiesta también en el prólogo José María Merino: “El libro, de relatos breves aunque de mayor extensión de la que es usual en el minicuento, reúne 41 piezas con muchos matices que, concebidos por lo general desde lo fantástico, lo ominoso y hasta lo fracamente terrorífico, trascienden notablemente el género, como ya sucedía en el libro anterior”. Olgoso nos entrega una nueva joya literaria, propia de un artesano, un orfebre del lenguaje, dentro de lo que viene siendo su seña de identidad, su género literario por antonomasia: el cuento. La brevedad de su estructura le permite ahondar, profundizar en los temas que elige y que forman parte inseparable de la expresión literaria que le caracteriza. “Lo fantástico” forma parte indivisa de su ser creador y en ese territorio se mueve como pez en el agua; sabe y conoce bien la orografía de la fantasía y hasta ella viaja una vez y otra, incansable. En esta ocasión suma con notas de terror, pero siempre manteniendo la riqueza del lenguaje, la coherencia de la estructura, del argumento y una construcción oracional de excelencia, propia de un escritor de raza.




 Nada se escapa a su mirada, tampoco la palabra exacta, la ambientación según la temática del cuento, sin olvidar las sutiles etopeyas de los personajes o protagonistas de la narración. Las historias que nos muestra en este “Breviario negro” vienen a confirmarnos, una vez más, que nos hallamos ante un extraordinario fabulador, un magnífico cuentista, producto del gran lector que es y demuestra serlo cuando en sus narraciones rinde homenaje a otros escritores, quizá aquellos que de una manera más clara han marcado su trayectoria literaria, léase Edgar Alan Poe, Borges, entre otros. Los 41 cuentos que contiene este “Breviario negro” no dejarán en la indiferencia a los lectores que se acerquen a él, incluso podrán comprobar el poder de sugestión del discurso narrativo de su autor, la capacidad creativa, el juego trascendente del espacio y el tiempo. Pero también, dicho sea, hay lugar para la poesía, en el caso del cuento titulado “Cartografía”, donde un lenguaje más lírico nos depara un agradable viaje por el cuerpo de la amada. 

La variedad de registros y matices que proporciona Olgoso en este libro es inconmensurable, y si a esta circunstancia se añade su capacidad para sorprender al lector al final de cada cuento, en el acabamiento, con rotundidad magistral de la forma y el fondo, solo una palabra puede definirlo: ingenio. “Breviario negro”, sin lugar a duda alguna, confirma a Ángel Olgoso como una de las voces más destacadas del panorama narrativo español.


Título: Breviario negro
Autor: Ángel Olgoso


Editorial: Menoscuarto (Palencia, 2015)

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