Almería, crónica personal. Antonio Orejudo

Curiosa e interesante la forma de contarnos sus vivencias Antonio Orejudo en su libro “Almería, crónica personal”, aunque, todo hay que decirlo, la parte de historia y evolución de la economía almeriense, para mi gusto, un poco plomo… vamos, que si esas páginas las cambia por más anécdotas en una segunda edición, a buen seguro que se leerán con más agrado.

Es que somos muy curiosos y aquí se nombra a las personas con nombres y apellidos. Eso me llamó mucho la atención. Se ha atrevido a señalar, personalizar, y claro, nos hemos enterado de quiénes son los agraciados que forman parte de su círculo de amigos. Los que no están no lo son.

Lo que también me resultó chocante fue que al final de la lectura tienes la sensación, certera o no, de que aquí, en Almería y provincia, los únicos que trabajan por la cultura y su divulgación son los “extranjeros”, en este caso sus amigos que vinieron un día huyendo de alguna parte. Se le perdona ese celo tan subjetivo porque ya dejó claro en el título del libro que era una “crónica personal”.

Desde esa subjetividad el libro me gustó y mucho. Ha sabido defender en pocas páginas el trabajo bien hecho de unos pocos agraciados con, en sus propias palabras, “poca agua”, que mira por donde es pagada por la administración y en ella colaboramos todos. Chapeau por la parte que me toca. Y desde aquí un aplauso a esas administraciones, llámese cultura de la Diputación, cultura de la Junta o cultura del Ayuntamiento que han regado con agua divina para que puedan hacer grande la divulgación de la cultura. Desde ese punto de mira egoísta, algunos hemos colaborado indirectamente a que eventos, circuitos, certámenes, editoriales, publicaciones, y un largo etc., vean la luz en esta tierra.

No se me ocurre con qué compararlo, pero para que se me entienda de buen modo, os recuerdo que los compradores de lo que nos quieren vender como “cultura” en un momento determinado somos los demás ciudadanos de a pie porque a buen seguro, los amigos no compran, a ellos se les regala las entradas.



Lo “increíble” -palabras de David Bisbal- sería que esa administración tan poco dada a proyectar eventos o a hacer grandes cosas no lo hubiese hecho ni con los nuevos venidos de alguna parte, claro ejemplo de la titulitis o del negocio empresarial más elitista. Al menos ahí no han cometido errores. Todos están contentos, o deberían de estarlo. 

Autor Antonio Orejudo
ISBN 9788496824270
EAN 2147483647
Formato 180 x 240 mm.
Páginas 192
Encuadernación Cartoné
Premios
Un resumen rápido y más personal:
Excelente presentación, narración que invita a una lectura de principio a fin, buenas vibraciones y, para no ser todo maravilloso, algunos errores de maquetación que se podrían haber evitado si se hubiese corregido cuidadosamente la misma. Ejemplo, algunas repeticiones de palabras (error de transcripción a la maqueta), o finales de palabra que te dejan perpleja la vista, pero todo perdonable. Gratitud por las cosas bien hechas. Gratitud porque estés en Almería como profesor universitario, a pesar de haber estado en… o venir de… 

Sólo otra cosa más, esta te la pregunto a ti personalmente. ¿Te sigues sintiendo como parte de un entorno bucólico y maravilloso de una época estival o ya puedes comer tomates sin que te de la luz del sol? – Es curiosidad- Al final, dentro de poco, como el exorcismo no ha tenido el efecto que esperabas, te irás de esta tierra. Lo sabemos. Un espíritu como el tuyo no puede quedarse mucho tiempo sintiendo en su piel los vientos de poniente. Te acabaría volviendo loco.
05/05/2008.- maribel cerezuela

Una cerveza. Por favor. Maribel Cerezuela

Página 258. Se acaba el libro. Son las 11 de la mañana y siento una imperiosa necesidad de un \”chupito\”, un \”cuarto\” de cerveza, un \”mojito\”… hummm, un dulce licor. La culpa tengo que trasladarla a Rafael Reig que me ha inducido.
Estoy sentada en la terraza de un bar, cerveza en mano, rodeada de \”no amigos\” que considero míos. Esto es… os imagináis una tertulia cervecera con Almudena Grandes, Rafael Reig, Millás, – resucito a Cortázar porque tiene que participar, es único para hablar de cuento si cuento no-, a Quim Monzó, Fernando Rebollo, Manu Muñoz, Antonio Orejudo,…. sentaría a muchísimos más, tampoco demasiados que se forma gallinero.. Y bla, bla, bla….

Aggggggggghhh, impotencia. No tengo más que Intranet, así que no puedo leer nada de ellos en la Web. De pronto los añoro. Releer novelas que te gustaron con todo lo que se publica a diario no debe de ser bueno, ¿verdad?, pero si te gustan está justificado. ¿O no?
Almudena me conquistó con \”Atlas de geografía\”, ni siquiera con \”Las edades de Lulú\” o \”Malena tiene nombre de tango\”. A partir de aquella experiencia lectora le dejo que me drogue y me domine. Me llega. Es más, quiero recordar que de los libros que he \”liberado\” voluntariamente, (dejados en cualquier lugar público para que otro se lo quede y lea) uno de mis preferidos fue precisamente ésta autora. No se por dónde estará. Desearía que hubiese pasado de mano en mano y no se encuentre en el vertedero de la ciudad. Haría mucho bien.

28/05/2008

¿Cómo te pones tú las bragas? Maribel Cerezuela

Página 221 de un libro que no tiene ningún desperdicio. Se \”come\” entero. Encima me crea incertidumbre, desasosiego…, me dejo influir por Rafael Reig(R que R) desde que lo descubrí, en otro periódico de tirada nacional.
Considero que soy una admiradora de Juan José Millás, por poner un ejemplo, tanto de sus novelas como de sus columnas periodísticas o cuando lo oigo en las tertulias de \”La ventana” en la Cadena Ser. Me suena muy bien su voz, su lectura me atrae, y claro, su opinión la tengo en cuenta… o de Manuel Rivas, por poner otro ejemplo.
No tuve un padre que me abriera la puerta de sus escritos, ni siquiera recuerdo como lo descubrí- supongo que por la Biblioteca de mi ciudad- pero no voy a dejar de leerlo. No. También tengo que decir que me gustó un poco más el mundo de \”Hay vida en las ventanas\” de Andrés Neuman que \”Mujeres en Praga\”, pero se le perdona al Planeta su primer premio. Supongo que es por la maestría del conocimiento del primero. No lo sé.
Página 223. Sorpresa. No he leído al dichoso Updike. Pido perdón. Si en su libro describe como la chica se pone, después de una noche lujuriosa, \”las bragas por los pies\”, tengo que leerlo. Curiosidad fémina. No me lo pierdo. Aunque seguro, segurísimo, será un tema de traducción. Seguro.
Nota: “Visto para sentencia”
Autor: Rafael Reig
ISBN: 978-84-965694-20-3
27 de mayo de 2008.

Tengo el sueño desnudo. Maribel Cerezuela

Anoche soñé que soñaba con unas vacaciones estupendas. Se olía a monte, a mañana de rocío, a hierbabuena, y no muy lejos un continúo golpear de agua en piedra. Al llegar vi un pequeño lago y en un extremo una cascada de abundante agua que el paso del tiempo había labrado en la piedra dándole una forma como de boca abierta. No lo pensé dos veces. Me desnudé y con la prisa de quien no quiere perder tiempo en sensaciones profundas me tiré al agua. Nadé bastante rato arriba y abajo, buceando, investigando por entre las cuevas naturales que formaba la piedra en el fondo del lago. Agotada me dejé caer sintiendo como pegaba el sol en mi piel desnuda.

Rin, rin, rin, el sonido molesto de mi despertador suena al a mi lado. Me toco, me estiro y desperezo,… la ducha me espera. El sabor a madrugada estaba en mi boca. Es día de trabajo.
(24 de junio 2008)

WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: