Semblanza. Entrevista. Reseña. Antonio Orejudo por Maribel Cerezuela

SEMBLANZA

Antonio Orejudo nació en Madrid en 1963. En 1996 publicó su primera novela, Fabulosas narraciones por historias (Madrid, Lengua de Trapo), por la que obtuvo el XX Premio Tigre Juan a la primera mejor novela del año. En 2000 consiguió el XV Premio Andalucía de Novela con Ventajas de viajar en tren, que fue publicada ese mismo año por la editorial Alfaguara. Es colaborador semanal en la edición Andalucía del diario El País y del suplemento cultural Babelia.
Además de su actividad literaria, ha sido profesor de Enseñanza Media en España y profesor de lengua y literatura española en Estados Unidos, donde se doctoró. Durante siete años ha trabajado como profesor en diferentes universidades de aquel país y hoy es profesor titular en la Universidad de Almería, donde enseña literatura española. Sobre este particular ha publicado algunos artículos, algunas ediciones críticas de textos del Siglo de Oro y algunos libros, entre los que destacan Cartas de batalla (1988) y Las ‘Epístolas familiares’ de Antonio de Guevara en el contexto epistolar del Renacimiento (1994)
 

ENTREVISTA A ANTONIO OREJUDO. 
\”Ventajas de viajar en tren\”

 y \”Fabulosas narraciones por historias\”.
Estamos en una tarde de sábado del día 31 de enero de 2004. Al otro lado del teléfono se encuentra el escritor, ante todo, Antonio Orejudo, que en 1997 se alzó con el XX Premio Trigre Juan a la mejor obra narrativa, por su novela Fabulosas narraciones por historias, un poco después, en la XV edición del Premio Andalucía de Novela, la originalidad y el riesgo de una novela que evita los recursos narrativos convencionales, manteniendo un alto poder de comunicación, Ventajas de viajar en tren.
Como quiera que más de uno de los que estábamos presentes en la emisora, la habíamos leído \”Ventajas de viajar en tren\”, hacía mucho tiempo, quisimos saber qué otras creaciones estaba haciendo y cómo le iba en general su vida de emigrante en Almería.
¿Antonio estás?, interroga Antonio Almécija
Antonio Orejudo: – Estoy, estoy aquí
A. A.-Antonio, primera pregunta. Una pregunta muy original que seguramente nadie te ha hecho. ¿De dónde nace tu vocación de escribir?.
A. O. No lo sé. Supongo que de una infancia con una abuela que contaba muchas historia y una incapacidad para hacer cosas de mejor mérito…
seguir aquí, en la emisora de Candil Radio FM 107.3
 http://www.candilradio.com
 Bájate el programa sin miedo… no tiene virus.


Fabulosas narraciones por historias
ANTONIO OREJUDO UTRILLA 400 págs.
ISBN 84-89618-08-9
2500 pts. 15,02 Eur.


La edición que yo tengo es de 1996, con 393 páginas.




 
Antonio Orejudo Utrilla nació en 1963 en Madrid, ciudad donde cursó estudios de Filología Hispánica. Se doctoró en Estados Unidos y durante siete años ha trabajado como profesor en varias universidades de aquel país. Ha publicado diversos trabajos relacionados con su especialidad profesional. 

 Fabulosas narraciones por historiases su primera novela. Ha colaborado en la obra colectiva Páginas amarillas (Lengua de Trapo 1997). Recientemente ha recibido el Premio Andalucía por su segunda obra
 Ventajas de viajar en tren.

Autor de la reseña: LUIS GARCÍA para literaturas.com
Antonio Orejudo: \”Reconstrucción\”
Tusquets Editores 2005
 Contra la intolerancia
Antonio Orejudo, quien deslumbrara a la Critica con su novela Ventajas de viajar en tren, Premio Andalucía de Novela 2000, se adentra con Reconstrucciónen los confines de una Europa convulsionada por las diferencias religiosas que es tanto como decir por las sucesivas revueltas que contra la Iglesia Católica se suceden desde las aguas nórdicas hasta el Mediterráneo. El cisma luterano avanza, y en medio de tanto desconcierto surge la figura de Bernd Rothmann, antaño protegido del Obispo de la ciudad de Münster y ahora ferviente orador a quien no dudan en seguir todos cuantos le escuchan. 

El enfrentamiento con el poder resulta inevitable, y tras no pocos meses de asedio, los ejércitos católicos consiguen que las aguas vuelvan a  su cauce no sin antes aplicar un escarmiento especialmente cruel que sirva y evite en el futuro posibles tentaciones. Pero años después, el Inquisidor de Liyon es reclamado para interpretar un documento interceptado en una imprenta susceptible de remover viejas heridas. Pero ¿qué quiere contarnos el autor?. ¿Qué moraleja pretende que saquemos como lectores de  Reconstrucción?. Porque no estamos ante una novela histórica al uso, aunque se desarrolle en el siglo XVI, ya que si fuésemos capaces de sacarla de contexto podríamos perfectamente estar narrando una historia del siglo XXI. 

Antonio Orejudo mueve a los protagonistas a su antojo, él es el verdadero sátrapa de la novela y de él dependen todos y cada uno de los movimientos de la obra, una historia que comienza a cerrarse literariamente cuando entra en escena la figura de Miguel Server: el intelectual. Con él se construye y reconstruye el pensamiento latente de Bernd Rothmann y con él se entiende un poco más el por qué hoy en día estamos donde estamos.

 Hay un momento, cuando en la pag. 171 confluyen y chocan dos ideas, dos maneras de ver y entender la vida y con ello cuanto se deriva de todo lo que se nos ha narrado anteriormente, en que alguien dice: Prefiero las injusticias de la Iglesia católica antes que los experimentos de cualquier loco, lo que supone toda una declaración de principios. Novela contra la intolerancia y el fanatismo, no sólo religioso, también político e intelectual, no cabe duda que nos encontramos ante uno de esos autores a los que conviene seguir muy de cerca, y ante una novela de la que se puede afirmar que está llamada a envejecer con dignidad, lo que no es poco hoy en día.

Para la voz de la cometa y literaturas.com (4 de febrero de 2005)

ANTONIO OREJUDO. SEMBLANZA

SEMBLANZA

Entrevista. Reseña. Antonio Orejudo por Maribel Cerezuela

Antonio Orejudo nació en Madrid en 1963. En 1996 publicó su primera novela, Fabulosas narraciones por historias (Madrid, Lengua de Trapo), por la que obtuvo el XX Premio Tigre Juan a la primera mejor novela del año. En 2000 consiguió el XV Premio Andalucía de Novela con Ventajas de viajar en tren, que fue publicada ese mismo año por la editorial Alfaguara. Es colaborador semanal en la edición Andalucía del diario El País y del suplemento cultural Babelia.
Además de su actividad literaria, ha sido profesor de Enseñanza Media en España y profesor de lengua y literatura española en Estados Unidos, donde se doctoró. Durante siete años ha trabajado como profesor en diferentes universidades de aquel país y hoy es profesor titular en la Universidad de Almería, donde enseña literatura española. Sobre este particular ha publicado algunos artículos, algunas ediciones críticas de textos del Siglo de Oro y algunos libros, entre los que destacan Cartas de batalla (1988) y Las ‘Epístolas familiares’ de Antonio de Guevara en el contexto epistolar del Renacimiento (1994)
 

ENTREVISTA A ANTONIO OREJUDO. 
\”Ventajas de viajar en tren\”

 y \”Fabulosas narraciones por historias\”.
Estamos en una tarde de sábado del día 31 de enero de 2004. Al otro lado del teléfono se encuentra el escritor, ante todo, Antonio Orejudo, que en 1997 se alzó con el XX Premio Trigre Juan a la mejor obra narrativa, por su novela Fabulosas narraciones por historias, un poco después, en la XV edición del Premio Andalucía de Novela, la originalidad y el riesgo de una novela que evita los recursos narrativos convencionales, manteniendo un alto poder de comunicación, Ventajas de viajar en tren.
Como quiera que más de uno de los que estábamos presentes en la emisora, la habíamos leído \”Ventajas de viajar en tren\”, hacía mucho tiempo, quisimos saber qué otras creaciones estaba haciendo y cómo le iba en general su vida de emigrante en Almería.
¿Antonio estás?, interroga Antonio Almécija
Antonio Orejudo: – Estoy, estoy aquí
A. A.-Antonio, primera pregunta. Una pregunta muy original que seguramente nadie te ha hecho. ¿De dónde nace tu vocación de escribir?.
A. O. No lo sé. Supongo que de una infancia con una abuela que contaba muchas historia y una incapacidad para hacer cosas de mejor mérito…
seguir aquí, en la emisora de Candil Radio FM 107.3
 http://www.candilradio.com

 Bájate el programa sin miedo… no tiene virus.


ANTONIO OREJUDO
Fabulosas narraciones por historias
ANTONIO OREJUDO UTRILLA 400 págs.
ISBN 84-89618-08-9
2500 pts. 15,02 Eur.


La edición que yo tengo es de 1996, con 393 páginas.


 
Antonio Orejudo Utrilla nació en 1963 en Madrid, ciudad donde cursó estudios de Filología Hispánica. Se doctoró en Estados Unidos y durante siete años ha trabajado como profesor en varias universidades de aquel país. Ha publicado diversos trabajos relacionados con su especialidad profesional. 
 Fabulosas narraciones por historiases su primera novela. Ha colaborado en la obra colectiva Páginas amarillas (Lengua de Trapo 1997). Recientemente ha recibido el Premio Andalucía por su segunda obra
 Ventajas de viajar en tren.

Autor de la reseña: LUIS GARCÍA para literaturas.com
Antonio Orejudo: \”Reconstrucción\”
Tusquets Editores 2005




 Contra la intolerancia
Antonio Orejudo, quien deslumbrara a la Critica con su novela Ventajas de viajar en tren, Premio Andalucía de Novela 2000, se adentra con Reconstrucciónen los confines de una Europa convulsionada por las diferencias religiosas que es tanto como decir por las sucesivas revueltas que contra la Iglesia Católica se suceden desde las aguas nórdicas hasta el Mediterráneo. El cisma luterano avanza, y en medio de tanto desconcierto surge la figura de Bernd Rothmann, antaño protegido del Obispo de la ciudad de Münster y ahora ferviente orador a quien no dudan en seguir todos cuantos le escuchan. 

El enfrentamiento con el poder resulta inevitable, y tras no pocos meses de asedio, los ejércitos católicos consiguen que las aguas vuelvan a  su cauce no sin antes aplicar un escarmiento especialmente cruel que sirva y evite en el futuro posibles tentaciones. Pero años después, el Inquisidor de Liyon es reclamado para interpretar un documento interceptado en una imprenta susceptible de remover viejas heridas. Pero ¿qué quiere contarnos el autor?. ¿Qué moraleja pretende que saquemos como lectores de  Reconstrucción?. Porque no estamos ante una novela histórica al uso, aunque se desarrolle en el siglo XVI, ya que si fuésemos capaces de sacarla de contexto podríamos perfectamente estar narrando una historia del siglo XXI. 

Antonio Orejudo mueve a los protagonistas a su antojo, él es el verdadero sátrapa de la novela y de él dependen todos y cada uno de los movimientos de la obra, una historia que comienza a cerrarse literariamente cuando entra en escena la figura de Miguel Server: el intelectual. Con él se construye y reconstruye el pensamiento latente de Bernd Rothmann y con él se entiende un poco más el por qué hoy en día estamos donde estamos.

 Hay un momento, cuando en la pag. 171 confluyen y chocan dos ideas, dos maneras de ver y entender la vida y con ello cuanto se deriva de todo lo que se nos ha narrado anteriormente, en que alguien dice: Prefiero las injusticias de la Iglesia católica antes que los experimentos de cualquier loco, lo que supone toda una declaración de principios. Novela contra la intolerancia y el fanatismo, no sólo religioso, también político e intelectual, no cabe duda que nos encontramos ante uno de esos autores a los que conviene seguir muy de cerca, y ante una novela de la que se puede afirmar que está llamada a envejecer con dignidad, lo que no es poco hoy en día.

Para la voz de la cometa y literaturas.com (4 de febrero de 2005)

Al pueblo de Beires. Arcadio

  Al Pueblo de Beires

              
Camino por tus calles,
un embrujo envuelve mi alma,
paso el puente,
los álamos me donan sus hojas .

              En forma de corazones,
melodías a trinos de ruiseñores,
aromas, a jazmín y albahaca,
me hacen recordar que aún existo.

              
Me cruzo con sus bellas mujeres,
me fijo en sus ojos,
son luceros que iluminan el firmamento.

              
Las quimeras de mi cerebro
me hacen detenerme
en la fuente del chorrillo al ver,
a una zagala nazarí.

              
Jugando con su agua, me dice,
estoy esperando que el alba
levante las tinieblas de la noche
y cuando arrecie el viento

              
Mis cabellos bailen como olas
con crestas de plata
y cánticos de sirenas.




              Eres un pueblo pequeño, pero grande como el corazón de tu gente.
              
Corría el año 1570 y encontrándose Don Juan de Austria en la cruz de san Cecilio pronunció estas bellas palabras: Beires

              
Yo te bautizo con el sobrenombre de Príncipe de las Alpujarras.



                                           A la fuente del Nacimiento
                                   
             Muchas lágrimas derramadas
 una princesa mora en tus aguas,
 cuando mojo mis manos en ellas, 
quedan entre mis dedos gotas, como perlas de cristal.

             
Escucho el sonido de tú corriente al bajar, 
es un murmullo de duendecillos y hadas,
 cantando romances de amores perdidos y de libertad.      

             
Cuando esté solo en la fuente
 y el fantasma de la melancolía invada mi mente, 
llegara la brisa de la sierra a secar mis ojos humedecidos por el recuerdo

             
De una dama la de los labios de rosas y la piel de canela.
             
¡OH fuente del nacimiento! Cuantas promesas de amor, habrás escuchado en las noches de luna llena.                          
                                                                     

  Arcadio  Ruiz                               
                  

El desfile. Ana María Romero Yebra

Ana María Romero Yebra


EL DESFILE

Hay pase de modelos

en la pradera

anunciando la moda

de primavera.

Se llevan los morados,

malvas y rosas,

estampados en alas

de mariposas.

Rigurosa etiqueta

para los grillos

y para las avispas

los amarillos.

Y vuelven los lunares

en las levitas.

?Vaya suerte que tienen

las mariquitas!

De tul y terciopelo

los moscardones.

Las cigarras vistiendo

sedas marrones.

Y entre los saltamontes

-último gripo-

un azul para el vuelo

claro y bonito.

Ficcioneros. Alfredo Salinas


ASOCIACION LICITA
ficcioner ficcioner ficcionerososososos ficcioner ficcioner – – 2005 2005 – –


Ficcioneros
Una antología de escritores hispanoparlantes unidos por internet



TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS – 2005



ÍNDICE
Prólogo



El sexto continente Blanca Acosta _______ 10
Simplemente sales y cierras la puerta Raúl Aguiar ___ 17
Un simple drama de miseria Ricardo Alvarez Morel  24
En las puertas de Tánger Moshe Benarroch _______ 27
El hombre que se propuso ser rico Andrés Casanova  38
Detrás de la sábana Mariano Cognigni 48
Las diez muertes de Perseo Ruiz Jesús Cotta Lobatto __ 51
Afuera la lluvia percute José Miguel Desuárez ____ 56
Espejos Marisa Florenzano ___ 62
Noche de paz Queta García Navarro ________ 69
Fábula del brazo desalmado Ernesto González  __________ 74
La cita Luis Daniel Gutiérrez Espinoza _________ 83
Me limpio los dientes con las cuerdas flojas Gabriel López ___ 87
Amor eterno JoLuLo ______ 92
La mirada del arquitecto Francisco Javier Pérez Fernández __ 97
Un beso en la esquina Alfredo Gabriel Salinas _____ 100
Un instante en Oslo Javier Vázquez Losada ______ 116


NOTA DE PRESENTACIÓN
A principios de abril del año 2005, un grupo de escritores de diversos países que participan en el concurso de novela que convoca este año la editorial Lengua de Trapo, recibieron un mensaje colectivo en el que se les avisaba la llegada de la novela concursante a esa editorial.
A uno de ellos, José Miguel Desuárez, desde España, se le ocurrió comunicarse con aquel centenar de direcciones electrónicas invitándolos a todos a aprovecharse de lo que para algunos fue un error electrónico, y para otros la comodidad de enviar un mensaje con la opción “responder a todos”.
Sean las razones que fueren, lo cierto es que al cabo de los meses aquel grupo se encuentra parcialmente unido a través de Internet (en la actualidad, quedan veinticinco) y han decidido comenzar la primera empresa comunitaria: la publicación de un libro de relatos.

relatos
Desde Argentina, Alfredo Salinas puso manos a la obra y compiló los relatos, elaboró el libro en formato pdf y he aquí el resultado. Desde el punto de vista estadístico, un total de 15 autores, de ellos 2 mujeres. En cuanto a sus nacionalidades, cinco argentinos, un colombiano, tres cubanos, un marroquí y cinco españoles. Un balance internacional que servirá a los interesados para conocer aunque sea de manera parcial lo que está sucediendo en el terreno literario en esas fronteras.
Una descripción aunque sea muy breve de los temas abordados por estos escritores en sus narraciones, abre otro campo de interés. En El sexto continente (Blanca Nidia Acosta, Argentina) la realidad y la ficción llegan a confundirse, hasta inventar un continente que quizás sea un país existente o un mito. Simplemente sales y cierras la puerta (Raúl Aguiar, Cuba) indaga acerca de qué queda más allá de la vida y el personaje central se propone descubrir qué sucede con la llegada de la muerte. Un simple drama de miseria (Ricardo Álvarez Morel, Argentina) nos hace un guiño tramposo con la vejez y sus horribles consecuencias. En las puertas de Tánger (Moshe Benarroch, Marruecos) se nos habla del desarraigo de quienes buscan un lugar en el que haber nacido si no de manera física, sí al menos de manera sentimental; y de quienes desean encontrar un sitio seguro donde depositar sus sentimientos más íntimos. El hombre que se propuso ser rico (Andrés Casanova, Cuba) nos relata el fracaso de un personaje que estuvo luchando desde su nacimiento mismo por triunfar en la vida y casi llegó a lograrlo. Detrás de la sábana (Mariano Cognigni, Argentina) viene a decirnos con su historia que el juego de la vida consiste en un miedo controlado. Las diez muertes de Perseo Ruiz (Jesús Cotta Lobatto, España) inician una y otra vez el ciclo de la vida, mediante la cual el hombre intenta sacudirse y vencer a la muerte. Afuera la lluvia percute (José Miguel Desuárez, España) es una especie de trilogía para un hombre necesitado de construirse tres historias diferentes… porque la real, la cuarta, le parece demasiado trivial. Espejos (Marisa Florenzano, Argentina) intenta borrar con la ayuda del tiempo las vivencias que no puede perfeccionar, corregir ni reparar. En Noche de paz (Queta García, España), con un lenguaje poético, se nos describe el despertar de una ciudad en unos días navideños en los cuales los ricos y los pobres se separan. Fábula del brazo desalmado (Ernesto González, Cuba), con un fino humor, nos compara las tendencias políticas del mundo actual con los órganos del cuerpo. La cita (Luis Daniel Gutiérrez Espinoza, Perú) es una de esas historias de amor loco que muy poco dejan para el amor. En me limpio los dientes con las cuerdas flojas (Gabriel López Nieto, Colombia), un travesti des- nuda sus miserias. En Amor eterno (JoLuLo, España) las mariposas se agitan en el estómago de Carmen cuando Ignacio pretende sanarle su herida, y el beso que intentan se convierte en inmortal. La mira- da del arquitecto (Francisco Javier Pérez Fernández, España) es la historia de un hombre que se impone una proeza más allá de los límites humanos. Con Un beso en la esquina (Alfredo Gabriel Salinas, Argentina), Florián llega a dudar que el amor eterno sea la mentira más grande que todo el mundo desea creer. Finalmente, Un instante en Oslo (Javier Vázquez Losada, España) nos descubre un viaje en un avión que parece uno de esos barcos perdidos en la nada.
En fin, todo un conjunto para ser disfrutado por los amantes del cuento y el relato, que encontrarán en estas piezas ocasión para la risa y el llanto. Porque todas las obras incluidas resultan una provocación contra la indiferencia.
Andrés Casanova, Las Tunas, Cuba, 5 de junio de 2005




relatos El sexto continente
Blanca Nidia Acosta
La tierra comenzó a temblar. Un movimiento sísmico y global igualó al planeta un día y una noche. Si el sol encandilaba un hemisferio y la luna alumbraba pálida la otra ración terrenal, no le haría diferencia, la humanidad estaba enclaustrada en algo que parecía ser un sismo mundial.
La magnitud no superó a la extensión del movimiento, era lánguido y tenue, pero constante. Teníamos la sensación de que la tierra era un vientre materno a punto de parir a su simiente, cuyas contracciones agitaba en su jadeo, nuestra aterrada existencia cuestionada. El mundo detuvo su andar agitado, incluyendo a la gran Babilonia que no salía de su asombro, que no daba abasto su esfuerzo cognoscitivo para explicar a sus colonias, la inverosimilitud del fenómeno.
Geólogos doctos se aferraban a sus avezados parámetros, que frente a lo ignoto, eran precarios y obsoletos. Nosotros, como resto del mundo, solo nos aferrábamos a prestar vista y oído a emisoras

El engaño del General. Entrevista a Alfonso Viciana

Entrevista


a Alfonso Viciana Martínez-Lage, autor de la novela “El Engaño del General”.
Nombre: Alfonso Viciana Martínez-Lage
Fecha y lugar de nacimiento: 20 de septiembre de 1962, Almería.
Estudios: Doctor en Geografía.
Profesión: Técnico del Servicio de Cotas de Almería del Ministerio de Medio Ambiente. Jefe del Departamento de Geografía del Instituto de Estudios Almerienses. Director de la Revista de Estudios Geográficos Paralelo 37º.
Alfonso Viciana: \”El engaño del General\”


      
Novela: “El engaño del general” . Novela de historia-ficción ambientada en la Guerra Civil Española. Publicada por Arráez Editores. Almería, 2.004.

Sinopsis: Javier Alba, estudiante de Historia, está a punto de concluir su tesis doctoral cuando su director le pide que investigue sobre la Compañía Universitas, una unidad republicana formada únicamente por universitarios. Javier, entonces, se ve inmerso en una complicada trama que comienza en noviembre de 1.936 y que permanece vigente en los tiempos actuales. Con ello, arranca una desesperada búsqueda de la verdad que hará que el protagonista desenmascare un engaño oculto durante más de sesenta años.
Entrevista:
¿Por qué esta novela?
Soy una persona inquieta, con ganas de hacer cosas. Necesitaba escribir, y sencillamente lo he hecho. Con anterioridad había publicado libros y artículos técnicos sobre medio ambiente, litoral, ordenación del territorio. Estos trabajos requerían un lenguaje técnico-científico que no permitían volar, narrar, describir, inventar. Un día decidí romper con ese lenguaje y lanzarme a la narrativa. Entonces surgió la novela. Estoy muy contento del cambio.
¿Ha sido una aventura en solitario o tuvo ayuda?
He tenido ayuda de varias personas, pero debo destacar fundamentalmente a dos. A mi mujer, Antonia Rodríguez, que pacientemente la corrigió gramaticalmente y a mi cuñado Enrique Segura Reche que me proporcionó excelentes consejos. A ambos les debo que este proyecto saliera adelante, porque siempre creyeron en él desde el primer momento. Desde aquí una vez más mi sincero agradecimiento.
¿Cuáles son sus referencias literarias y sus escritores favoritos?
Eduardo Mendoza, Muñoz Molina, Pérez Reverte, Matilde Asensi, Antonio Gala, Eslava Galán, Frederick Forsyth, Kent Follet, Herman Hesse, etc. Con sus novelas he pasado momentos excelentes. Para mí el principal objetivo de una novela es el entretenimiento.
Otra vez la Guerra Civil Española, ¿obsesiona a los escritores españoles esta contienda?
Pienso que es un hecho histórico recurrente para literatos y cineastas. Todos tenemos algún familiar o amigo que vivió la contienda y nos han contado sus vivencias. Para mi, en concreto, la guerra del 36 al 39 es uno de los capítulos más dramáticos de nuestra historia reciente y creo que una fuente permanente de inspiración. Cuando la vida colectiva de una sociedad se quiebra, tal y como ocurrió en el 36, surgen miles de pequeñas historias, historias de supervivencia, de arrojo, de amor, de penuria, de esperanza, de vida y de muerte. Un legado dramático, pero un recurso inagotable para la narrativa.
¿Qué es lo que más satisfacción le ha reportado al escribir El Engaño del General?
El haber sido capaz de terminar la novela, un proyecto que me ha llevado tres años de trabajo. Pero lo más gratificante ha sido conocer la opinión de los lectores. A todas las personas que la han leído, a todas, les ha gustado muchísimo, han disfrutado con ella y se han entretenido. Eso ha sido lo que más valoro. Por supuesto, también la opinión de la crítica, siempre muy favorable. No esperaba jamás una acogida tan entusiasta. Me he sentido arropado y ese es el gran incentivo que tengo al día de hoy para seguir escribiendo.
¿Qué destacaría de ella?
Creo que es una buena historia, contada con ritmo, con una secuencia de hechos muy medida, que invita al lector a continuar en cada momento. Es ágil y entretenida. No hay grandes pretensiones literarias. Utiliza un lenguaje sencillo y directo. Pienso que el lector se ve atrapado desde el principio y disfruta con un final sorprendente.
¿Para cuando su próxima novela?
Esa es la pregunta inevitable. Estoy muy animado para continuar en esta brecha. De hecho ya he empezado una nueva historia, pero de momento la literatura sólo es una afición. Tengo otras responsabilidades que atender diariamente; la mejor de ellas mi hija Laura, de cuatro años, que me deja muy pocos ratos libres. La historia que quiero contar está medio trenzada, sólo falta la documentación histórica y la redacción. Con suerte y mucho trabajo un par de años más.
¿Cómo ve el panorama editorial en nuestra provincia?
Muy mal. Yo era ajeno a este mundo hasta que publiqué la novela. No hay editores ni editoriales privadas, apenas distribución. Hasta que conocí a Juan Grima y su editorial Arráez Editores, el panorama era crudísimo para una persona como yo, ajena al mundo editorial. Son dignas de alabar la persona de Juan Grima y su mujer Salomé, su trabajo diario en el universo del libro y su tesón, capaces de mantener una editorial familiar durante tantos años y con un considerable volumen de libros publicados. Ojalá haya en un futuro próximo personas en Almería, que con un potencial económico mayor, puedan seguir la estela de Juan Grima y Arráez Editores. El tiempo pone a cada uno en su sitio, y desde luego que Juan y Salomé conseguirán el reconocimiento de todos los almerienses.
¿Cual puede ser la solución?
Son necesarias más editoriales, mayor promoción a la lectura en Almería, mayor amor por los libros, más actos y hechos institucionales y privados de apoyo al mundo del libro. La lectura acrecienta el saber, el saber nos ayuda a ser libres, luego la lectura contribuye a engrandecer nuestra libertad personal. La batalla es difícil en un mundo monopolizado por el entretenimiento audiovisual. Pero no imposible. Es necesario cultivar la lectura desde edades tempranas. Yo empecé a leer de manera sistemática en el Instituto, durante el antiguo B.U.P., gracias a mi profesor de literatura D. Francisco (Curro). Con anterioridad, el comic (Tintín, Mafalda, Asterix, Grandes Joyas de la Literatura, Corto Maltés, etc…) habían ocupado mis ratos de ocio.
¿Qué personas han influido en usted?
De mi entorno próximo, mi mujer Antonia Rodríguez. Siempre ha estado conmigo, apoyándome en todas mis locuras. Su modo de afrontar y entender la vida y su visión de las cosas es un seguro para mi. Confío plenamente en ella.
Mis padres Esteban y Josefina; de ellos aprendí el sentido del deber, del trabajo diario, del esfuerzo, el valor de la paciencia. Además, sin ellos nada hubiera sido posible.
También Andrés García Lorca, mi eterno profesor y excelente amigo. De él he aprendido a que nada en la vida se me oscureciera, a trabajar incesantemente, con tesón e ilusión. Hay muy pocas personas como él y yo he tenido la gran suerte de estar siempre a su lado. Es docente por naturaleza; de una conversación con él, cualquiera que sea, siempre se aprende algo. Sin duda, una gran persona. Sus consejos son garantía de éxito.
Por último, José Antonio Canteras Alonso, fue mi profesor de pintura. Un hombre noble y buena persona. Gracias a él aprendía a amar el mundo de la pintura, el sentido de la forma y del color. También, la amistad y el buen hacer.
¿Qué otras aficiones tiene?
La música, el tenis, el cine, la pintura.
¿Qué comida?
La paella, el cus-cus.
¿Algún sitio para perderse?
Si. El Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar y, especialmente, San José.
Un deseo personal
Salud y felicidad para todos los míos.
Miedo a…
La soledad no deseada. Necesito a la gente a mi lado. Aunque a veces es necesario estar solo, siempre necesito a los míos junto a mí. También tengo pavor al sufrimiento.
Un consejo
Dios me libre de dar consejos.

Estoy escribiendo estos poemas. Alfonso Alba

Estoy escribiendo estos poemas
y es algo así como si a intervalos me desangrara,
aflojara de la frente las ideas sobre el claroscuro
y sin darme cuenta
se me colorearan las mejillas.
Para decir que eres todo orilla y caudal
no necesito fotografiarme con agua hasta los tobillos,
ni deshabitarme del suelo con las manos.
En definitiva todo es repetirse un poco,
construir toboganes en el silencio,
por una montaña en cambio rodar del pié a la cima
y punzar la tierra
hasta que haga lugar a todas las caricias.
Realmente estoy escribiendo por nada,
no obstante me subrayo y comprimo la mirada
para asombrarme de nuevo, esta vez en el aire,
y minarme las uñas
y constituirme en un monólogo abierto.
En estas habitaciones que atestiguan
no hay lámparas ni moquetas,
hay sin embargo estancias continuas de color amargo,
instantes que no tuvieron pormenores
y muy pocas ganas de perseguir por momentos.
El aire está arrinconado por la espada y la pared.
Todos son dedos y labios pero nada.
Por el mar concierto de violines,
aquí olor a tomillo complemento de la nada.
Estoy aquí, estoy en estas habitaciones
asediado por la ilusión y la esperanza
asido a tí, siguiéndote, rozándote a menudo.

Barbate- Cádiz

para la vozdelacometa. 06/05/2004

Estoy escribiendo estos poemas.

Estoy escribiendo estos poemas
y es algo así como si a intervalos me desangrara,
aflojara de la frente las ideas sobre el claroscuro
y sin darme cuenta
se me colorearan las mejillas.
Para decir que eres todo orilla y caudal
no necesito fotografiarme con agua hasta los tobillos,
ni deshabitarme del suelo con las manos.
En definitiva todo es repetirse un poco,
construir toboganes en el silencio,
por una montaña en cambio rodar del pié a la cima
y punzar la tierra
hasta que haga lugar a todas las caricias.
Realmente estoy escribiendo por nada,
no obstante me subrayo y comprimo la mirada
para asombrarme de nuevo, esta vez en el aire,
y minarme las uñas
y constituirme en un monólogo abierto.
En estas habitaciones que atestiguan
no hay lámparas ni moquetas,
hay sin embargo estancias continuas de color amargo,
instantes que no tuvieron pormenores
y muy pocas ganas de perseguir por momentos.
El aire está arrinconado por la espada y la pared.
Todos son dedos y labios pero nada.
Por el mar concierto de violines,
aquí olor a tomillo complemento de la nada.
Estoy aquí, estoy en estas habitaciones
asediado por la ilusión y la esperanza
asido a tí, siguiéndote, rozándote a menudo.

Barbate- Cádiz

para la vozdelacometa. 06/05/2004 de Alfonso Alba

Advocación sobre la figura de Jano. Manuel Lozano

ADVOCACIÓN SOBRE LA FIGURA DE JANO
¿Qué ficción espúrea llega a esta casa?
Enciende lo inconcluso.
Es la voz de un crimen que se pasea
entre los aserraderos verdugos de mi profanación.
Bajaré al subsuelo.
Huesos atrapados donde no estuve,
cautelosa gangrena de los mártires,
levemente cubrirían un mantel de cenizas.
Pero las cáscaras de la memoria iluminan el jardín.
Semejan una morada que no corrigen mis pasos
expuestos a la depredación de la dicha,
cueva laberinto entre la muerte y su sentencia.
Hablé contra la acacia de las apariciones.
Manchas de aceite trae mi atavío.
¿Qué retorno ha de ser un inicio?
¿Dónde la teúrgia del fuego?
¿Cuántas piedras tapian desde siglos tu salida,
Orestes o Lázaro, Medea o Apolonio a sobresaltos
cumpliendo el luto ardiente del destino,
espiando por las rendijas cada cuerpo
en el fondo del plato?
Contigo las palabras se bautizan con humo.
Son dos puertas y un cetro los guardianes,
pero no debes entrar.
Ha llegado el solsticio.
Principia la fiesta.
Que el herrero sea envuelto en relámpagos.  
                                                                                        Manuel Lozano
New York-Buenos Aires, septiembre de 2000
* Prohibida la reproducción sin autorización previa del autor. 
Derechos reservados.

Camino de la luz. Fernando Luis Pérez Poza

Fernando Luis Pérez Poza

Poemas del libro \”Camino de la Luz\”     
  

Fernando Luis Pérez Poza 


ELEGÍA A UNA MUJER QUE AMÉ
 
Me ha dejado tu marcha un dolor solitario
que en muchísimo tiempo no saldrá de mis venas,
un dolor inhumano de cilicio y de espinas
que se hunde sin tregua en lo más hondo del pecho.
 
Tu risa era tan sencilla, sincera y abierta,
que cuando estallaba era cristal de mil colores
que saltaba en pedazos y llenaba de esquirlas
todos los rincones huecos de mi corazón.
 
Conocías las claves más secretas de mi alma,
sabías de memoria el mapa de mis corales,
y en el libro impreso de mis sueños eras siempre
la página más bella que jamás se escribiera.
 
Tu cuerpo era salvaje, delirante en latidos,
esencialmente puro, de fértil pedrería,
tal vez con texturas y ternuras infinitas
que nunca nadie pudiera haber imaginado.
 
Cuando descendías a la tierra y te entregabas
-tú que eras ola ardiente en mitad de la tormenta-
traías a mi vida el frenesí de las musas
y el veneno mortal  de su trémula serpiente.
 
En las tardes de invierno tus labios de alambique
destilaban pétalos de nieve y rosas blancas,
mareas desbordadas de sedas y suspiros
que me hacían sentir la luz de tus relámpagos.
 
Pero también eras ave de paso, fugaz
velero sin timón y sin vela que equivoca
el rumbo y se despeña en el abismo sin fondo
del tiempo eterno del que nunca se regresa.
 
Tus ojos eran tragaluces claros por donde
se escurría una mirada limpia y sin fronteras
en la que resonaban solemnes las campanas
del amanecer, del mediodía, del crepúsculo.
 
Ahora eres solo un recuerdo amargo y vacío,
la voluta de un humo que fluye hacia el olvido
y no sabe que detrás del último horizonte
sólo hay ventanas para mirar a la muerte.
 
Septiembre 2001© Fernando Luis Pérez Poza
Pontevedra. España.
COMPAÑERA
 
Compañera, hoy he visto
que en tus ojos hay gaviotas que sueñan,
llamaradas que huyen del hielo,
estrellas de ojos mansos
que derraman limosnas de luz
en el abismo roto de mis venas.
 
Y te diré que a todas horas siento
cómo tus manos amueblan mi piel
caricia a caricia,
            ternura a ternura,
                        segundo a segundo,
que a todas horas siento
el cálido roce de tus dedos,
cruzando suavemente mis fronteras,
cómo si cada poro de mi cuerpo
fuera un universo abierto al infinito rumor
de tus latidos,
                     de tus abrazos,
                                             de tus sentidos.
 
Hoy, compañera, como cada noche
de un tiempo a esta parte,
celebro haberte conocido,
saber que a veces eres
lluvia para ahogar mis penas,
tierra para sembrar mis besos,
trueno para apagar silencios.
 
Hoy, compañera, amante, amiga en la tristeza,
por encima de todo quiero decirte
que cada día que pasa
el cielo me parece aún más alto,
que no hay techo más allá de las estrellas,
y que algunas veces, cuando sueño, vuelo,
si tus alas de cometa se despliegan a la par
de la loca fantasía de mis velas.
 
Junio 2001©Fernando Luis Pérez Poza
Pontevedra. España.
 
MIRA EL MAR, COMPAÑERA
 
Mira el mar,
ese lienzo bordado de espejos azules
que siempre borra la huella de mis pasos,
la melodía secreta de sus olas,
el carnaval sincero de su espuma
tan triste como un sueño,
tan fugaz como un destello.
 
Es su piel un horizonte espeso,
infinito, distante, fugitivo,
laberinto de salitre
donde se muere el aire
para que puedan respirar los peces.
 
El aire,
esa agonía rota,
esa soledad hecha destino
por donde trepan
las espirales del llanto
y se derrumban los abismos del alma.
 
El alma,
ese frágil castillo de diamantes,
ese pálido arrecife o bandera blanca
que ondea en el azul de la palabra
y destila los vaivenes de la sangre.
 
Mira el mar, compañera,
que la vida es una corta espera
y yo no quiero perdérmela entera.
 
Mayo 2001©Fernando Luis Pérez Poza
Pontevedra. España.

ESCUCHA
 
Escucha,
¿De dónde vienes?
¿Cuál es tu misterio?
¿En qué lugar desierto se forjaron
los ritmos frenéticos
que yo siento latir en mis huesos?
 
Las palabras estallan
como truenos profundos
en lo más hondo del corazón,
ruedan perdidas por el espacio
hasta romper la luz
y descender
por las escaleras del tiempo
para llenar de vértigo
el vacío seco y hueco
de esta soledad de piedra
que me late dentro.
 
Yo no sé nada de la vida,
ni el secreto que ocultan
las burbujas amarillas del sol,
ni los sueños infinitos que contiene
la chispa más pequeña de una estrella.
 
Yo no sé nada de la muerte,
ni del negro agujero de la nada
por donde se vierte
el acero fundido del abismo
y te muerde la fatalidad de la serpiente.
 
Yo no sé por qué ni para qué
me trajeron las aguas y los vientos
a chupar este amargo caramelo
al que no consigo quitar el papel.
 
Escucha,
¿No oyes la pregunta?
¿Adónde vamos?
¿Qué hay más allá del último horizonte?
¿Qué trenes circulan por el universo
y hacen de la muerte la única estación?
¿De qué están hechos los raíles de la eternidad?
 
Pasa la vida y no regresa,
se vuelven amarillas
las hojas del calendario,
se caen
            y vuelan a la deriva
en el impulso mágico del aire,
en la cola estremecida de un cometa,
en las luces desbocadas del otoño,
buscando el destino incierto
que destila el futuro,
ese viejo fantasma
                                                  que huye
y, a cada paso, se hace humo.
 
Escucha,
hoy suena una música
de ventanas rotas,
de balcones sin barandilla,
de horizontes ciegos,
y, también, de soledad sin fondo.
Se filtra por los huecos del alma
como si fuera humedad de musgo
adentrándose en la piedra.
Sube en espiral, remonta el vuelo
y se hace nube:
es la canoa blanca del infinito
donde navegan todas mis penas.
 
Escucha,
hoy tengo hambre de ternura,
de bancos encendidos en el parque
y manos que estallan sobre la piel,
de pechos firmes y redondos
galopando en círculo
la latitud exacta de mis dedos;
hoy tengo sed de trepar
por las colinas blancas
de unos muslos que saben
a delirio y caverna,
de hundirme
en la palpitante raíz de sus corales.
 
El mar lleno de sueños azules
apoya su larga frente en la arena,
derrumba sus viejos castillos de sal
en la espuma de las olas,
es una olla que hierve como el aceite
y evapora todas las distancias.
 
El aire sabe
a lágrimas heridas de campanas viejas,
a cristal salpicado de tinieblas,
a húmedo rocío de silencios,
y, también, a cóctel de marfiles negros.
 
Escucha,
¿Dónde está el centro de la nada?
¿En qué escollo naufragará mi vida?
¿En qué cenizas morirá mi fuego?
¿A qué distancia está el cielo?
¿Por qué las mariposas
no vuelan en invierno?
 
Manantial de preguntas que se desboca
y que siempre se quedan sin respuesta.
 
Septiembre 2001©Fernando Luis Pérez Poza
Pontevedra. España.
 
HAY VOCES EN EL VIENTO QUE HABLAN…
 
Hay voces en el viento que hablan,
gritos mudos que revientan en el aire
y llenan de túneles el corazón.
Son hilos de luz
que se hunden hasta el hueso,
ráfagas de campanas sordas
que retumban en la médula,
brasas tristes que salen
de la humedad de los recuerdos
y se instalan como setas
en el interior del tuétano.
 
Yo no sé qué quieren,
por qué prefieren la amargura del invierno
al dulce vendaval de primavera
que también late en mi cerebro,
por qué ocultan su rostro
bajo el musgo de la piedra
y entierran el sol en el abismo
más profundo de la pena,
si a su lado crecen las estrellas
como racimos fértiles
en las cepas desnudas de la seda.
 
Hay farmacias dormidas en el alma
que no admiten recetas de alegría,
boticas infectadas de tristeza
que contaminan las venas y los huesos
y pueblan la garganta de palomas tuertas.
Son fórmulas magistrales
que inventó el diablo
para vaciar las negras cataratas del abismo
en la corriente desbordada de mis versos.
Son cepos amargos,
sótanos anegados de negrura
que estallan en la boca
como obuses de sombras
en mitad de la noche.
 
Yo no sé cómo llegan,
cómo hunden sus raíces
en mi corazón solitario
y revuelven la salitre
fermentada del abecedario.
Yo no sé a qué han venido
ni por qué se quedan atrapados
en el azufre del calendario,
pero pienso, compañera,
que solo tus manos y tus largos abrazos
podrían hacer que se mudaran barrio.
 
Octubre 2001©Fernando Luis Pérez Poza
Pontevedra. España.
 
HOY MÁS QUE NUNCA…
 
De transparente luz y gaviotas fugitivas
está hecho el tiempo que late en mi cabeza,
es una herida abierta
por donde se vierten los sueños,
un tren desesperado
que camina sin remedio hacia el abismo,
una boca secreta que mastica
un horizonte de esmeraldas cóncavas.
 
El humo corre
cuando se le deja libre,
pasa y desnuda el acero del sentimiento,
una y otra vez repite
las mismas sílabas de sangre,
el alfabeto negro del dolor,
su implacable latitud de sombras
que todo lo arroja
al vertedero inmundo de la muerte.
 
El humo es el tiempo que arde
en la noria desquiciada del absurdo,
una rueda que gira y se evapora
y llena la vida de caballitos locos,
el lento carrusel de los minutos
atrapado en el viento
de mil molinos tuertos.
 
El tiempo es una flor bordada
en las húmedas solapas de la nada,
la sonrisa de un muerto
para el que no existe el mañana,
un esqueleto lleno de latitud amarga
entregado a los vaivenes del silencio.
 
Es verdad, por el musgo de su piel
corren las lagartijas de los días,
se deslizan los eslabones tristes del hielo,
resbalan hacia el vacío las risas
de todos los demonios del infierno.
 
El tiempo es una tierra sin consuelo
un negro cementerio de latidos
en mitad de la bahía del espanto.
 
Y hoy que se tambalea la luna
atravesada por las azules nostalgias
y las mareas desbocadas del destino
construyen muros de ceniza
sobre los cimientos del alma,
más que nunca, te digo, compañera,
que el tiempo, el humo y el aire
no son más que tranvías huecos
que no llevan a ninguna parte.
 
Octubre 2001©Fernando Luis Pérez Poza
Pontevedra. España.
 
HOJE MAIS QUE NUNCAFernando Luis Pérez Poza
 
(Tradução: Maria José Limeira)
 
De transparente luz e gaivotas fugitivas
faz-se o tempo que late em minha cabeça,
ferida aberta
por onde escorrem os sonhos,
um trem desesperado
que caminha sem remédio para o abismo,
boca secreta que mastiga
um horizonte de esmeraldas côncavas.
 
O húmus escorre
quando se vê livre,
passa e desnuda o aceiro do sentimento,
uma outra vez repete
as mesmas siglas de sangue,
o alfabeto negro da dor,
sua implacável latitude de sombras
que o empurra todo
à foz imunda da morte.
 
O húmus é o tempo que arde
no poço enlouquecido do absurdo,
uma roda que gira e se evapora
e enche a vida de cavalinhos loucos,
no lento carrossel dos minutos
montado no vento
de mil moinhos tortos.
 
O tempo é uma flor enfeitada
nos enganos úmidos do nada,
o sorriso de um morto
para quem já não existe manhã,
um esqueleto
pleno de largura amarga
entregue ao vai-e-vem do silêncio.
 
É verdade, pelo musgo de sua pele
correm os lagartos dos dias,
deslizam os elos tristes do frio,
resvalam até os vazio os risos
de todos os demônios do inferno.
 
O tempo é uma terra sem consolo,
um negro cemitério de gritos
em meio a uma baía de espanto.
 
E hoje que a lua cambaleia
atingida por azuis de nostalgias
e as marés desbocadas do destino
constroem muros de cinza
sobre os cimentos da alma,
mais que nunca, te digo, companheira,
que o tempo, o  húmus  e o ar
não são mais que bondes vazios
que não levam a parte alguma.
 
Outubro 2001
Pontevedra. Espanha.
……….
 
O texto original:
 
HOY MÁS QUE NUNCA…Fernando Luis Pérez Poza
 
De transparente luz y gaviotas fugitivas
está hecho el tiempo que late en mi cabeza,
es una herida abierta
por donde se vierten los sueños,
un tren desesperado
que camina sin remedio hacia el abismo,
una boca secreta que mastica
un horizonte de esmeraldas cóncavas.
 
El humo corre
cuando se  le deja libre,
pasa y desnuda el acero del sentimiento,
una y otra vez repite
las mismas sílabas de sangre,
el alfabeto negro del dolor,
su implacable latitud de sombras
que todo lo arroja
al vertedero inmundo de la muerte.
 
El humo es el tiempo que arde
en la noria desquiciada del absurdo,
una roda que gira y se evapora
y llena la vida de caballitos locos,
el lento carrusel de los minutos
atrapado en el viento
de mil molinos tuertos.
 
El tiempo es una flor bordada
en las húmedas solapas de la nada,
la sonrisa de un muerto
para el que no existe el mañana,
un esqueleto lleno de latitud amarga
entregado a los vaivenes del silencio.
 
Es verdad, por el musgo de su piel
corren las lagartijas de los días,
se deslizan los eslabones tristes del hielo,
resbalan hacia el vacío las risas
de todos los demonios del infierno.
 
El tiempo es una tierra sin consuelo
un negro cementerio de latidos
en mitad de la bahía del espanto.
 
y hoy que se tambalea la luna
atravesada por las azules nostalgias
y las mareas desbocadas del destino
construyen muros de ceniza
sobre los cimientos del alma,
más que nunca, te digo, compañera,
que el tiempo, el humo y el aire
no son más que tranvías huecos
que no llevan a ninguna parte.
 
Octubre 2001
Pontevedra. España.
 

El taller del poeta.- Fernando Luis Pérez Poza.

Fernando Luis Pérez Poza

EL TALLER DEL POETA

Fernando Luis Pérez Poza
publica en papel el libro
Poemas provinciales
Portada de Poemas provinciales
 

Depósito Legal: PO-351-04

ISBN: 84-96073-51-3

poemario de
Antonio Leal
(México)
compañero de las listas literarias
con comentario de Salvador Elizondo (México)
y portada de Fernando Luis Pérez Poza
Comentario

Hace tres décadas conocí a Antonio Leal y lo veía con frecuencia en el Centro Mexicano de Escritores. Era un joven valiente y confiado en la vida. 

Por sus poemas veo que sigue siendo así, aunque más sedimentado, cosa que enriquece su poesía. Su condición meridional agrega a ella la exuberancia y la sensualidad del trópico que se juntan para templar la obra de este poeta que ha sabido conservar intacto el ímpetu de una juventud claramente abocada a la poesía y que en este libro cumple la promesa de una vocación que ha madurado con esmero sin perder su primer impulso, que es el más importante. 


Antonio Leal ha puesto en este libro todo su afán de trascender, justo es que sea recibido con los honores que merece por su lealtad y fijeza espiritual y le mando con estas líneas mis mejores deseos de que sus versos sean acogidos con el aprecio que tan dignamente merecen y como los acojo yo\”.

Salvador Elizondo

¿Quién será?
¿Quién tortuosamente vendrá
por este silencio llagado de palabras?
Ahora que la alta esfera del sueño
descubre sus espejos,
qué alegría sobrevuela en las estancias?
¿Y a quién en la voz persigo cuando callo?
¡Qué naufragio este verano!
¡A qué mirar en tanta agua!
¿Qué tiempo ahora se desata
y en tal forma empecinado?
¿Y qué hay después de mis palabras?
Verano de lluvias,
verano que escarba en mi silencio.
Nubes…
Aturdidas nubes donde viajó mi infancia.
¿Y qué no hubo después de mis palabras?
…¿Afuera la lluvia?
Sí…
Adentro,
el oscuro ritmo de otras aguas.
Antonio Leal



ww.elistas.net/lista/fantasia/archivo/indice/1501/msg/7918/


Comparto poema enviado por José Antonio Santano a facebook.

el olivar de la luna: Facebook pregunta (y 4):

En qué estás pensando, me preguntas
y el sonido del violín se crece en la derrota
que anida en los corazones desvalidos
de quienes sienten el mundo desvanecerse
-su mundo- y ya nada esperan de nada
ni nadie, como si se desangraran
lentamente, va apagándose la llama
que los aviva aún en esta noche corta
de lunas ocultas tras la niebla de los años,
y los veo sin alma y sin aliento,
ausentes y perdidos en el asfalto
de las ciudades o en la tierra seca
de la aldea primigenia, solos y ateridos
porque ya nada son sino abismo
en el silencio de las flores y la piedra.

Y para qué quieres que te diga

en lo que pienso, si sólo crees
en la materia y me reprochas
que sea alma o errante espíritu
que navega libre por los mares
y vuela como el águila por el espacio
de una sílaba o un verso que se hace luz
en los ojos del sol y las estrellas,
y camina tal peregrino por entre bosques
y gargantas rocosas donde habita
el silencio y el dolor de los hombres.

Para qué me preguntas qué pienso

si lo sabes o lo intuyes, aunque quieras
esconderlo para no delatarte;
pienso en la negrura de los días
-de este día- y en su extremada violencia,
en el dolor de una lágrima humana,
en quienes hoy habrán sentido en su carne
y las entrañas el filo de la navaja,
en los nombres que oscurecen
tras el terrible diagnóstico del cáncer,
en todos ellos y uno a uno,
como si fueran parte de mí mismo,
a la espera de una señal que devuelva
la esperanza perdida, la vida. En ellos
pienso y me desangro y me desvivo.

En qué piensas, me pregunta

facebook, y yo que no soy yo,
aturdido por el dolor de los otros,
grito y me rebelo contra todo,
contra la enfermedad en sí misma
y el dolor que alimenta los días
-sus días- de todos, cuando son presas
del cansancio y la rutina de la quimio
o la radioterapia, y miran a los ojos
con una luz única, y hablan
muy despacio, aferrándose al tiempo
como al fuego de los sueños;
y yo que ya no soy yo, vuelvo
a ser brisa entre sus sueños,
y en ellos me transformo, y de mis labios
un rumor de beso los abrasa para siempre.

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