Más sobre Virus. Maribel Cerezuela

En estos días ha sido de nuevo en la prensa especializada, como es ibrujula.net, otra nueva alerta de invasión de nuestra propiedad intelectual a partir esta vez, y al parecer, de un fichero llamado advert.dll que una empresa ha distribuido en programas como GozZilla, CuteFTP o GetRight. 
Para saber si el equipo con el que se trabaja está infectado y trabaja con Windows, basta localizar en el directorio \”c:\\windows\\system\” un archivo con el nombre \”Advert.dll\”. La solución más rápida, pero con más pegas, es eliminar el archivo Advert.dll. De esta forma se consigue que el programa deje de funcionar, pero también dejan de hacerlo los programas que lo instalaron. Así que adiós a CuteFTP, GetRight, etc. Y aun así esta solución no es del todo sencilla. Aparte de borrar el fichero (es necesario hacerlo en modo MS-DOS) habría que eliminar todas las referencias existentes en el registro de Windows, lo que puede convertirse en una áspera y trabajosa tarea.
Hagamos un recordatorio de los tipos de virus, para no olvidar que toda precaución es poca y no debemos dejar a buen albedrío lo que le pase a nuestro ordenador.
Sabemos que hay
1.- Virus llamados de fichero
2.- Virus de sector de arranque
3.- Virus de Tabla de partición
4.- Virus multipartitas
5.- Virus de macro
6.- Virus polimórficos o encriptados.

Por tanto y como primera premisa incondicional y sin excusas para no lamentarnos después, hay que llevar a término una primera regla que es: JAMáS ABRIR UN EMAIL O UN FICHERO QUE NOS HAYAN ENVIADO SIN PREVIA PETICION DE NOSOTROS MISMOS.

Ya sea del mejor amigo del mundo, porque este puede estar infectado y no saberlo; de una empresa que dice mandarnos un regalo; o cualquier otro medio, como puede ser el más común, el amigo o conocido de batallas, que nos deja un disquete de juegos como lo más chic del mercado. NO instalar nunca sin escanear primero, esta sería una segunda premisa. Evitará que nos pasemos toda la semana llorando porque hemos perdido una información valiosa como la última tesina que pasábamos al doctor x y tenía que ser entregada el sábado próximo. 
Y tercera premisa: Siempre, si hemos optado por tener en nuestra base de datos un antivirus, siempre, repito, tiene que estar súper actualizada. No valen antivirus de un mes atrás. Tener una base de datos sin actualizar es ocupar un espacio innecesario del disco duro que sólo está estorbando. No vale para nada.
Los pasos de gigante con que evolucionan las técnicas para infectar y tomar el ordenador ajeno evolucionan con tanta rapidez que no se ha descubierto uno cuando ya nos tienen instalado otro aun más potente.
Cuando instalemos un antivirus y lo ejecutemos para buscar virus, es muy importante saber a qué estamos atacando o queriendo destruir porque soluciones drásticas son necesarias solamente en contados casos y no siempre se tiene que perder el programa que lo contenía.
Quien no se acuerda de virus famosos como el Pelota, Viernes 13, el Flip, Holocausto, el Natas. Es el riesgo de todo informático ante la curiosidad y el deseo de estar a la última en todos los conocimientos. 
Aquello de quien no se arriesga no lo consigue tiene su parte de razón.
Porque un poquito audaces si que lo somos. 

maribel cerezuela

Mundo de Abraham

El despertar lo sorprendió cercado. Era la incipiente luminosidad – tan suave para sus ojos- penetrando por la ventana que, en un descuido de su madre y también porque a él le gustaba así, había quedado abierta. Toda resistencia, con la mañana ya tan avanzada, resultaría vana; pero eso, no pareció importarle mucho al joven Abraham y pretendió- pretencioso- arrancar al calor de las sábanas un momento más de sueño. Así, semiconsciente, se hacía agradable, incluso sensual, ese susurro incoherente que su respiración le proporcionaba; porque era para él, exclusivamente para él.

Pensamientos fugaces zigzagueaban en su cabeza. Ninguno se resistió lo bastante como para lograr ponerle nombre. ¡Eran tan volátiles! Semejaban duendecillos presentándose con la única intención de molestar, de no dejarle dormir. Y, lo peor, es que lo conseguían, pero, eso, sabía bien, no implicaba la obligación de claudicar sino todo lo contrario; debía levantar- ¡Ay levantar!- una dulce barricada a esos gnomos del día que presagiaban con sus cabriolas- ¡y en su mismo lecho!- el trajín de la nueva jornada.
No supo cuánto tiempo resistió de ese modo, hasta, que la voz de la madre anunció que debía comenzar su trabajo. La cabeza de ésta asomó por la puerta del dormitorio y le infundió ánimos para salir de la cama. Aquella presencia se le hizo patente y aunque sabía que, de su cuerpo, ella sólo distinguía una sombra confusa, le dedicó la primera sonrisa de aquél día.
Una vez más, relatos enviados a \”chispita de arrakis\” que he encontrado por ahí guardados y pasados a word, y como siempre, que rabia me da- no firmaba nadie, o si, si \”Anonimo\” es un nick con nombre y apellido. Mi culpa es no haber anotado la ip del ordenador de donde viene la conexión que siempre se quedaba reflejada y la fecha de conexión. Por aquellos entonces vivías sin pensar en guardar en disco duro o en la inconsciencia de que todo en la red es eterno… En el trayecto, el tiempo ha demostrado que nada es tan duradero. Han desaparecido servidores como xoom, europa, melodisoft- que cerró y creo que luego abrió de nuevo,- arrakis, ctv.es, madresol, y el más importante para mi, AERED.net, que haya conocido en vivo y directa colaboración.

Sobre un gato. Maribel Cerezuela

subiendo la cuesta a pleno sol

El gato acecha agazapado
huidizo y desconfiado
Ha visto pasar al perro
del vecino recién llegado
Midiendo terreno pasa el rato
su huella está dejando
a cada gota de meada
a cada paso midiendo
lo que era su posada.
Es el nuevo elemento,
de un paisaje ya urbano
que pasea su rabo
por el pueblo amuermado.

Tristeza. Maribel Cerezuela

a un Boj seco


Tristeza

Agachas la cabeza
entornas los ojos
¡Ay, tristeza!

Mustia palabra
ánimo fallido
es mi estado (de)

Inusual eres tú
¡Ay tristeza!!

Ricardo Villegas. Ayer improvisaba una poesía.

Ayer improvisaba una poesía,

conduciendo.
Improvisaba sobre los brillos,
sobre las miradas,
sobre lo poco que me queda de ser pelo moreno
y lo mucho que me falta para ser rosa.
Y sé lo que digo.


De noche,
dejando la luna a mi izquierda.
Dejando a la luna a mi derecha,
a la que sabe que es a ella,
dentro de su propia locura,
dentro de la brecha que me deja.

Y tras la luna a mis costados
partí la noche, llena de simbolismos,
y sin rima, desconsolado,
y orgulloso de mi mismo,
con una rosa destrozada en un bolsillo dejé a la luna
y me dejo con un pétalo como un castigo,
que era mis manos, mi alma, mis sueños, otra vez mi mismo.


La luna se escondió peldaño arriba
y yo, sin luna y sin pecado
marché a mi sitio, mis pesadillas y mis pedazos.

Cuando la vea será de noche, de nuevo,
y será luna, como seré sincero,
y se marchará como siempre
porque no hay luna que me valga ahora,
que me arrope, que me intente,
que me sienta, que me acontezca,
que simplemente me mire,
y que me no me vea como el pelo que no soy más,
que no soy menos,
que no tengo más tijeras que las que están rojas,
y la luna, por más teñida ,
sigue en el cielo.

Ricardo Villegas  21/12/96 (22h17)

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